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Romería de subida

La Virgen de Araceli de Lucena regresa a su santuario y cierra el ciclo del 175 aniversario

La patrona lucentina realiza el camino hacia la Sierra de Aras a hombros de la Cofradía del Resucitado, entre fandangos y 17 carrozas, en una jornada mariana de devoción nostálgica e intenso calor

Una multitud acompaña a la Virgen de Araceli en la romería de subida

Manuel González

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Manuel González

Manuel González

Lucena

La estancia de la Virgen de Araceli en el núcleo urbano de Lucena ha rozado los dos meses. Desde aquella bajada excepcional desarrollada el 19 de abril y finalizada en el templo de Nuestra Señora del Carmen hasta una romería de subida que ha devuelto este domingo a la patrona a su santuario, en la cumbre de la Sierra de Aras.

La despedida, siempre con sensaciones contrapuestas, comenzó a fraguarse con la eucaristía vespertina del sábado, a partir de las 20.30 horas, y el canto de la salve solemne, presidida por la Virgen entronizada en las andas de camino. Una celebración litúrgica para cerrar la programación unos cultos que, en este ciclo aracelitano, han conmemorado, con acontecimientos extraordinarios, el 175 aniversario del patronazgo sobre la ciudad mariana.

A las 8.00 horas salía de San Mateo

La tempranera jornada dominical comenzaba a las 7.00 horas, con la misa de romeros, oficiada por el párroco de San Mateo, Jesús María Moriana, y concelebrada por numerosos sacerdotes, tanto de la localidad como de otros lugares, mientras los santeros se arremolinaban en la nave lateral de la Epístola, anexa a la sacristía. En torno a las 8.00 horas, por última vez en este año, la Virgen de Araceli, entre cohetes, repique de campanas y lágrimas contenidas, abandonaba el templo mayor de la Plaza Nueva.

Una multitud acompaña a la Virgen de Araceli en su recorrido por las calles de Lucena.

Una multitud acompaña a la Virgen de Araceli en su recorrido por las calles de Lucena. / M. González

La patrona lucía una de sus sayas más antiguas, datada en el siglo XVIII y un manto estrenado en el año 2009, elaborado con terciopelo verde. El Niño Jesús recreaba la indumentaria de los santeros, con camisa blanca, pantalón de medio ancho y faja.

A hombros de la junta de gobierno de la Cofradía Franciscana de Resurrección y Ángeles, con Paco Peñalver Moscoso, hermano mayor, como manijero, la procesión enfiló hacia la Puerta de la Mina, honrada con fandangos y oraciones. En el tramo urbano volvió a imponerse la parada ante la residencia de mayores de San Juan de Dios.

La Virgen de Araceli sale del casco urbano de Lucena.

La Virgen de Araceli sale del casco urbano de Lucena. / M. González

17 carrozas acompañaban a la Virgen

Peñas, colectivos y cofradías aportaron 17 carrozas. La aracelitana mayor y las damas vestían trajes de gitana, en una indumentaria compartida por multitud de mujeres.

En una jornada de intenso calor, el pueblo devoto escoltó a la Virgen de Araceli, custodiada por el clásico templete, en su travesía romera, intercalando horquillos a partir de la Puerta de la Mina, emplazamiento de la despedida oficial cumplimentada por la Corporación municipal y otras autoridades, y hasta la pronunciada pendiente previa a la explanada anterior al santuario de Aras.

La patrona, que estuvo acompañada por la Banda de Música de Lucena, terminó de entrar en su ermita a las 13.10 horas donde, hasta abril del año 2027, aguardará las confesiones, peticiones y rezos de gratitud de fieles de Lucena y de multitud de latitudes.

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