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Patrimonio

Un estudio revela siglos de ocupación humana en las Sierras Subbéticas

El arqueólogo lucentino José Alberto Delgado presenta en el Museo Arqueológico de Cabra los primeros resultados de un estudio sobre paisaje agrario en el Macizo de Cabra y la Sierra de Zuheros

Excavación arqueológica en el paraje del Torcal del Muerto, en las Sierras Subbéticas.

Excavación arqueológica en el paraje del Torcal del Muerto, en las Sierras Subbéticas. / JOSÉ ALBERTO DELGADO

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José Moreno

José Moreno

Cabra

La arqueología que estudia el paisaje y a las comunidades que lo habitaron durante siglos está ofreciendo una nueva lectura del Geoparque de las Sierras Subbéticas. Más allá de su valor geológico, el macizo de Cabra y la Sierra de Zuheros comienzan a revelarse como un territorio intensamente ocupado y explotado desde la Prehistoria hasta la Edad Contemporánea. Esa es una de las principales conclusiones de la conferencia Arqueología agraria en las Sierras Subbéticas: investigando el paisaje del Macizo de Cabra y la Sierra de Zuheros, pronunciada en el Museo Arqueológico Municipal de Cabra por el arqueólogo lucentino José Alberto Delgado Arcos, investigador del Grupo Llabor Social-Landscapes de la Universidad de Oviedo.

La actividad, incluida en la programación del Día Internacional de los Museos, contó con la participación del director del museo, Antonio Moreno Rosa, y del delegado municipal de Patrimonio, Francisco Casas. Ambos destacaron la importancia de una investigación que «puede cambiar la imagen del Geoparque» al aportar una visión centrada en la ocupación humana histórica de las sierras y abrir nuevas líneas de conocimiento sobre espacios tradicionalmente considerados marginales por la arqueología.

Patrimonio poco estudiado

El director del museo puso el foco en un patrimonio apenas estudiado hasta ahora: chozos, corrales, eras, terrazas de cultivo o muros de piedra seca dispersos por las sierras, elementos vistos durante décadas únicamente como construcciones etnográficas sin cronología definida. «Estamos asistiendo al inicio de una investigación con objetivos que trascienden los grandes monumentos y yacimientos», afirmó.

Delgado Arcos explicó que su tesis doctoral surge de la experiencia adquirida en Asturias, donde descubrió la denominada arqueología agraria, disciplina que combina arqueología del paisaje, historia rural, antropología y memoria colectiva para estudiar territorios vivos desde una perspectiva de larga duración. El investigador señaló que este enfoque busca «desmonumentalizar» la arqueología tradicional y dirigir la atención hacia espacios productivos y cotidianos vinculados a la agricultura y la ganadería.

Moreno, Delgado y Casas en el Museo Arqueológico 
Municipal de Cabra. | MORENO

Moreno, Delgado y Casas en el Museo Arqueológico Municipal de Cabra. / MORENO

Tras aplicar esta metodología en la cordillera Cantábrica y en el valle peruano de Sondondo, decidió trasladarla a las Subbéticas atraído por el potencial de unas sierras que conoció durante los años de pandemia. El arqueólogo ha desarrollado una intensa prospección sobre el terreno centrada especialmente en Zuheros y áreas limítrofes del macizo de Cabra. El resultado es la documentación de un patrimonio material prácticamente desconocido: más de 400 eras, cerca de 200 chozos y corrales, además de pozos, fuentes, terrazas y otras construcciones vinculadas a la explotación histórica de las Sierras Subbéticas. A ello se suma el hallazgo de alrededor de medio centenar de yacimientos arqueológicos inéditos, todavía no incorporados al Inventario Andaluz del Patrimonio Histórico. Muchos presentan materiales de época romana y tardoantigua asociados a espacios agrarios reutilizados posteriormente en época moderna y contemporánea.

Uno de los aspectos más llamativos fue la constatación de una intensa ocupación humana en cotas superiores a los mil metros de altitud. Delgado Arcos describió parajes como Monte Prieto, la Cañada de la Fonfría o el Bramadero, donde aparecen pequeñas concentraciones de materiales romanos, estructuras de piedra seca y antiguas zonas de cultivo distribuidas por un paisaje aparentemente hostil.

Además, presentó los primeros resultados de la excavación realizada esta pasada Semana Santa en el paraje del Torcal del Muerto, entre Zuheros y Doña Mencía., donde se excavó una singular choza circular de grandes dimensiones cuya cronología parecía desconocida.

Se han documentado más de 400 eras y medio centenar de yacimientos inéditos

Los sondeos han permitido identificar varias fases de ocupación entre época tardorromana y altomedieval, además de documentar estructuras excavadas en el terreno posiblemente relacionadas con actividades agrarias o ganaderas. La gran sorpresa fue el hallazgo de una ocultación monetaria formada por 37 monedas tardorromanas fechadas entre los siglos IV y V después de Cristo.

Las piezas, en proceso de restauración y estudio, podrían aportar información relevante sobre un periodo convulso marcado por las transformaciones políticas del final del Imperio romano. El investigador insistió en el carácter preliminar de las conclusiones y defendió la necesidad de seguir desarrollando en Andalucía investigaciones de base territorial y agraria, todavía escasas en comparación con otros lugares de España.

Junto a la dimensión científica, Delgado Arcos reivindicó el papel de la comunidad local en la conservación y transmisión del patrimonio serrano. Francisco Casas subrayó que el trabajo presentado «permite descubrir una visión completamente nueva de las Subbéticas», entendidas no solo como un espacio natural excepcional, sino como un territorio habitado, trabajado y transformado durante siglos.

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