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Turismo

Cinco pueblos de Córdoba que parecen sacados de postal (y que merecen un viaje)

La provincia tiene en estos municipios una muestra de lo que la ofrece más allá de su capital: patrimonio árabe y barroco, naturaleza protegida, ríos que moldean la geografía y lugares que han elegido la autenticidad antes que el turismo masivo

5 pueblos cordobeses de postal

Manuel Murillo / A. J. González / Francisco González

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Manuel Á. Larrea

Manuel Á. Larrea

Córdoba

Hay provincias que concentran una densidad patrimonial y paisajística difícil de igualar. Córdoba es una de ellas. Más allá de su capital -con la Mezquita-Catedral y Medina Azahara como iconos- la provincia despliega una red de municipios que merecen un viaje propio.

Castillos árabes sobre riscos, pantanos que rodean caseríos encalados, meandros imposibles y arte barroco por doquier: estos son cinco pueblos que lo demuestran.

Zuheros

Una joya colgada de la Subbética

Panorámica del municipio de Zuheros.

Panorámica del municipio de Zuheros. / CÓRDOBA

Encaramado sobre un risco en el corazón de las Sierras Subbéticas, Zuheros es el único municipio cordobés incluido en la red Los Pueblos Más Bonitos de España y ha aparecido en publicaciones como National Geographic o Traveler por méritos propios. Con poco más de 600 habitantes, ha sabido conservar intacto el carácter de los pueblos blancos andaluces.

Su castillo-palacio de origen musulmán domina el caserío, pero el entorno natural es igual de protagonista: senderos como el del río Bailón o la Vía Verde del Aceite atraviesan un paisaje de formaciones calizas y encinar que en 2006 fue declarado Geoparque por la Unesco. A cuatro kilómetros del pueblo, la Cueva de los Murciélagos, la mayor de la provincia, guarda pinturas rupestres neolíticas y una estalagmita de cuatro metros conocida como el espárrago.

Zuheros no necesita grandes artificios. Su encanto radica en la tranquilidad y en la mezcla entre naturaleza y patrimonio.

Priego de Córdoba

El corazón del Barroco andaluz

Priego de Córdoba.

Priego de Córdoba. / Córdoba

Priego de Córdoba es uno de los grandes referentes del arte barroco en España. Su obra cumbre es la capilla del Sagrario, en la iglesia de la Asunción: un interior completamente recubierto de yeserías con curvas, relieves y ornamentación realzado cuando la luz lo atraviesa. Es una de las piezas barrocas más importantes del país, y está en un pueblo de la sierra cordobesa.

El recorrido se amplía con la ermita de la Aurora, las iglesias de San Pedro, San Juan de Dios y las Angustias, y con la calle Río, flanqueada por casas señoriales que completan un conjunto monumental de primer orden. El Barrio de la Villa, con sus calles blancas y flores en las ventanas, hace el resto.

Iznájar

Un pueblo rodeado del embalse más grande de Andalucía

Cultura autoriza el proyecto de restauración de lienzos del Castillo de Iznájar

Vista general de Iznájar. / Córdoba

National Geographic lo eligió mejor destino para visitar en mayo, cuando las flores llenan sus calles. Pero Iznájar merece atención todo el año. Situado sobre una colina en la comarca de la Subbética, está casi completamente rodeado por el embalse de Iznájar, la mayor masa de agua interior de Andalucía, lo que le otorga unas vistas panorámicas difíciles de encontrar en otro municipio de la provincia.

Su trazado árabe sigue intacto: calles estrechas que suben hacia el castillo, casas encaladas adornadas con macetas y una fuerte identidad ligada al olivo. La playa de Valdearenas, a orillas del embalse, añade una dimensión casi mediterránea a la visita.

Montoro

Del río como monumento a la 'Giralda roja'

Montoro con la torre de la iglesia de San Bartolomé recortándose en el horizonte.

Montoro con la torre de la iglesia de San Bartolomé recortándose en el horizonte. / Casavi

Montoro tiene al Guadalquivir por monumento. El río abraza el promontorio sobre el que se fundó la localidad, discurriendo entre materiales geológicos de hasta 540 millones de años, y crea uno de los meandros más impresionantes del país, declarado Monumento Natural. Las fotografías muestran un paisaje verde salpicado de cal dividido en dos por el agua.

A Montorole sobran argumentos, y otro a considerar es su torre parroquial, de un llamativo tono rojizo que contrasta con el blanco de las casas y los olivares del horizonte. Por su parecido, ha llegado a ser bautizada como la Giralda roja. Ese color no es una rareza puntual, sino una seña de identidad del municipio.

Almodóvar del Río

El castillo más imponente de la provincia

El Castillo de Almodóvar visto desde el aire.

El Castillo de Almodóvar visto desde el aire. / Rafa Alcaide

Pocos castillos tienen la presencia que tiene el de Almodóvar del Río. De origen árabe y reformado en época cristiana, corona el municipio desde una altura que lo convierte en visible desde kilómetros. Su silueta, con almenas, torres y murallas en buen estado, le valió ser escenario de Juego de Tronos, la serie que lo dio a conocer internacionalmente. Pero Almodóvar es mucho más que un decorado.

Las callejuelas medievales del pueblo, la iglesia de la Inmaculada Concepción del siglo XV, la Casa Señorial de los Natera y la Capilla del Hospital de la Caridad forman un casco histórico que merece recorrerse sin prisa, con el castillo apareciendo entre tejados a cada vuelta de esquina.

La provincia de Córdoba tiene en estos cinco municipios una muestra de lo que la ofrece más allá de su capital: patrimonio árabe y barroco, naturaleza protegida, ríos que moldean la geografía y pueblos que han elegido la autenticidad antes que el turismo masivo. Cinco razones para volver a la provincia con otra mirada.

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