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Patrimonio arqueológico

Reabre el alfar romano de Lucena tras las inundaciones causadas por los temporales

La concejala de Patrimonio Histórico-Artístico confirma que el yacimiento se encuentra en orden y la humedad está controlada

El alfar romano de Lucena reabre sus puertas tras las inundaciones por las borrascas.

El alfar romano de Lucena reabre sus puertas tras las inundaciones por las borrascas. / M. González

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Manuel González

Manuel González

Lucena

El yacimiento arqueológico de Los Tejares de Lucena ha retomado su actividad ordinaria después de tres meses de cierre a consecuencia de las inundaciones originadas por el tren de borrascas de enero y febrero. El aumento continuado del nivel freático anegó el interior del alfar romano, extendiéndose la concentración de agua hasta las estancias donde se exhiben las estructuras de los hornos de comienzos de nuestra era.

La concejala de Patrimonio Histórico-Artístico, Charo Valverde, ha informado de que "todo está en orden", confirmando la ausencia de daños permanentes y considerables en esta factoría estratégica.

Los primeros trabajos, asumidos por personal de Protección Civil, consistieron en la extracción del agua acumulada con maquinaria especializada, así como la retirada del fango, encomendada a operarios de las áreas de Jardinería y Patrimonio.

Daniel Botella y Charo Valverde, en el alfar romano del yacimiento de Los Tejares en Lucena.

Daniel Botella y Charo Valverde, en el alfar romano del yacimiento de Los Tejares en Lucena. / M. González

Este alfar cerámico se ubica en "el punto más bajo topográficamente" del entorno, detallaba el arqueólogo municipal, Daniel Botella, y, en consecuencia, por las lluvias abundantes y prolongadas recogió un sobresaliente caudal hídrico, procedente de fincas y otros cauces, finalmente estancado.

Además, la base de arcillas plásticas también facilitó la penetración del agua, accediendo incluso hasta los arcos de la cámara de combustión. Los primeros análisis descartaron, como origen de esta inundación, una crecida del río Lucena. La solución definitiva ha consistido, esencialmente, en una apertura natural y diaria del espacio patrimonial, desde primera hora de la jornada hasta la noche, “para que se vaya la humedad”, evitando acciones artificiales al objeto de eludir la aparición de sales perjudiciales.

Actualmente, los niveles de humedad son "relativos y aceptables", aproximadamente del 70%, y, pese a que proseguirá esta práctica natural de secado, el Ayuntamiento ha optado por reabrir el yacimiento a partir de los actos encuadrados en el Día Internacional de los Museos.

Actividad escolar en el yacimiento de Los Tejares de Lucena.

Actividad escolar en el yacimiento de Los Tejares de Lucena. / M. González

Por todo ello, Daniel Botella se ha congratulado por la inexistencia de consecuencias negativas "en los proyectos o en las estructuras". En un futuro, a largo plazo, "pueden salir sales", aunque "el tratamiento sería mucho más rápido para eliminarlas", insistía el propio Botella.

Subvenciones de Patrimonio

Por otro lado, desde la misma área de Patrimonio han publicado la resolución de la convocatoria 2026 de subvenciones para diferentes proyectos de restauración, con un montante de 25.000 euros.

Las intervenciones admitidas se corresponden con la recuperación de la imagen de Dios Padre, en la portada de la ermita homónima; la restauración de la peana de la Virgen de la Aurora; los trabajos solicitados en el lienzo El Niño Jesús con los doctores de la iglesia del Carmen; la restauración de la Virgen de los Dolores de la cofradía del Carmen, y la recuperación de la diadema de Nuestra Señora de las Angustias de la iglesia parroquial de Santo Domingo.

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