Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Reportaje

La Tercia: el edificio que custodia la memoria de Montilla

El actual inmueble, que preside la Plaza de la Rosa, junto al Teatro Garnelo y la Ermita de la Rosa, fue levantado entre los años 1921 y 1925 por el séptimo conde de la Cortina, Francisco de Alvear y Ward, quien se inspiró en el Palacio de Monterrey de Salamanca, una de las joyas del Renacimiento español

Fachada de la Tercia de Montilla.

Fachada de la Tercia de Montilla. / José Antonio Aguilar

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Juan Pablo Bellido

Juan Pablo Bellido

Montilla

Las obras de rehabilitación de La Tercia, iniciadas el 2 de septiembre del pasado año y ya muy próximas a su conclusión, han devuelto el protagonismo a uno de los edificios más reconocibles, fotografiados y evocadores de Montilla, un inmueble cuya presencia ha acompañado durante más de un siglo la evolución urbana, económica y sentimental de la localidad y cuya recuperación supone, también, una reivindicación del patrimonio histórico local.

Situada en la Plaza de la Rosa, La Tercia encara la recta final de una intervención que ha permitido recuperar buena parte del esplendor arquitectónico de un edificio profundamente ligado a la historia del vino.

El proyecto, financiado en gran medida gracias a los fondos europeos NextGenerationEU, no solo ha permitido rehabilitar la fachada, mejorar la eficiencia energética o consolidar distintos elementos estructurales del inmueble: también ha servido para rescatar un símbolo profundamente arraigado en la memoria de varias generaciones de montillanos, tal y como refleja el estudio La Tercia de Montilla, un lugar del corazón, obra de José Antonio Ponferrada, miembro de la Real Academia de Córdoba. Y desde las primeras líneas de ese minucioso trabajo, su autor deja clara la dimensión histórica y emocional del inmueble, un «ejemplo de arquitectura civil» que fue bodega de vino unida a los marqueses de Priego y a los condes de la Cortina, desde el siglo XVI al XX.

Ponferrada sitúa el origen histórico del enclave «entre el Llano de Palacio y los altos del castillo», donde se levantaba «la antigua Tercia del vino contemplada, con el ojo atento de su única torre, el vaivén interesante de la vida en Montilla». Esa descripción resume la función casi simbólica que desempeñó durante generaciones: un observatorio privilegiado de la vida cotidiana montillana.

Edificio de la Tercia de Montilla.

Edificio de la Tercia de Montilla. / José Antonio Aguilar

La importancia económica de La Tercia estuvo ligada, de manera inseparable, al vino. El estudio recuerda que, desde siempre, «los vinos de La Tercia nutrieron los de Jerez» y explica que desde Montilla partían botas destinadas a algunas de las bodegas más conocidas del marco jerezano. De este modo, la estrecha relación entre La Tercia y la cultura del vino explica que el edificio se integrara durante siglos dentro del paisaje económico y social de Montilla.

El edificio actual fue promovido entre 1921 y 1925 por Francisco de Alvear y Ward, séptimo conde de la Cortina, sobre el solar de la antigua bodega. La nueva construcción tomó como inspiración el Palacio de Monterrey de Salamanca, uno de los grandes referentes del Renacimiento español. Esa influencia puede apreciarse todavía hoy en la monumentalidad de la fachada, en la composición de los arcos y en la presencia de la torre que convierten a La Tercia en uno de los edificios más singulares de la arquitectura civil montillana.

Un proyecto complejo por la singularidad del edificio

El alcalde de la ciudad, Rafael Llamas, definió el proyecto de restauración como «complejo», dada la singularidad arquitectónica del edificio y su nivel de protección patrimonial. «No nos podemos quedar solo con que se va a rehabilitar un edificio tan emblemático», manifestó el regidor, que defendió la importancia de una intervención destinada a recuperar uno de los símbolos históricos del casco urbano.

La actuación ha contado con una subvención de 437.200 euros procedentes del NextGenerationEU, canalizados a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España y gestionados por la Junta de Andalucía. Esa ayuda cubre el 80 por ciento del coste total de la obra.

La Tercia de Montilla.

La Tercia de Montilla. / José Antonio Aguilar

La rehabilitación contempla una actuación integral sobre el inmueble. Según explicó la teniente de alcalde de Presidencia, Lidia Bujalance, las obras han incluido la mejora del aislamiento de la envolvente, la rehabilitación completa de la fachada y la cubierta y la instalación de placas fotovoltaicas. Además, el proyecto ha incorporado medidas destinadas a conservar el escudo heráldico de la fachada, declarado Bien de Interés Cultural (BIC).

Recuperar el aspecto original del edificio

Juan Fernández Segura, arquitecto responsable del proyecto junto a Darío Jordano, explicó que uno de los grandes retos consistía en intentar recuperar el aspecto original del inmueble. El técnico montillano destacó igualmente la mejora energética que aportará la actuación, con una reducción del 60 por ciento en el consumo de energía primaria gracias a distintas soluciones técnicas relacionadas con el aislamiento.

A falta de los últimos retoques y con la conclusión definitiva ya muy cercana, La Tercia vuelve a ocupar un lugar protagonista en la vida de Montilla. El edificio recupera poco a poco su presencia monumental en la Plaza de la Rosa y se prepara para iniciar una nueva etapa sin renunciar al peso de una historia que atraviesa varios siglos. Porque, como recuerda José Antonio Ponferrada, La Tercia sigue siendo, para muchos montillanos, «un lugar del corazón».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents