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Infraestructuras hidráulicas

La Confederación del Guadiana planteó usar el agua de La Colada para abastecer Almadén en plena sequía

La captación se iba a hacer a partir de la torre de toma que el organismo de cuenca le niega ahora a Córdoba, según el presidente de la Diputación

El pantano de La Colada casi lleno en la primavera de 2022, en plena sequía; la torre de toma se aprecia a la derecha de la imagen.

El pantano de La Colada casi lleno en la primavera de 2022, en plena sequía; la torre de toma se aprecia a la derecha de la imagen. / Rafa Sanchez

Rafael Verdú

Rafael Verdú

Córdoba

La Diputación de Córdoba presentará este jueves un recurso de reposición contra la decisión de la Confederación Hidrográfica del Guadiana de negar tanto la concesión de aguas de La Colada para el Norte de la provincia como la autorización para realizar la conexión definitiva con la planta potabilizadora de Sierra Boyera. Es el último paso administrativo y si el organismo de cuenca sigue encerrado en su negativa, sólo quedaría acudir a los tribunales.

El presidente de la Diputación, Salvador Fuentes, ha dado cuenta de los argumentos de la institución para hacer frente a la CHG. Son los mismos que ya ha desgranado en ocasiones previas, con algunos matices. Entre otros, Fuentes ha recordado una decisión del regulador tomada en plena sequía que revela un doble rasero.

En 2023, según muestra la documentación ofrecida por Fuentes, la Confederación del Guadiana planteó en sus acciones contra la sequía el uso del pantano de La Colada para abastecer a la población de Almadén, en Ciudad Real. El municipio se encontraba en una situación parecida a la que tenían por entonces todos los pueblos del Norte cordobés: el embalse habitual para tomar el agua ya no era suficiente. Los 5.000 habitantes de Almadén dependen de la presa de Quejigo Gordo, muy pequeña (tan solo un hectómetro cúbico) y con agua de mala calidad; los 80.000 vecinos del Guadiato y Los Pedroches estaban (y siguen estando) vinculadas a Sierra Boyera. Hace tres años, ninguno de estos dos embalses servía para el abastecimiento. Pero La Colada estaba entonces casi lleno y sin uso.

Torre de toma de Sierra Boyera en marzo de 2023, con el embalse prácticamente seco en plena sequía.

Torre de toma de Sierra Boyera en marzo de 2023, con el embalse prácticamente seco en plena sequía. / Rafa Sánchez

La propuesta del Guadiana

Fue entonces cuando la CHG propuso llevar el agua de La Colada, en la provincia de Córdoba, hasta Castilla-La Mancha, a pesar de que la vecina comunidad autónoma jamás pagó por la construcción de este pantano, cosa que sí hizo la Diputación de Córdoba (aportó un 15% de los 18 millones de euros de presupuesto inicial). En una respuesta a alegaciones previas, la CHG defendió "poner en servicio la toma existente en el embalse de La Colada para complementar esta garantía" (el agua de Quejigo Gordo). Lo importante en este caso es que el agua se iba a obtener desde la torre de toma del pantano, justo lo que ahora el organismo de cuenca le niega a la Diputación.

La CHG sólo ha permitido a la Diputación hasta ahora tomar el agua en superficie mediante bombas flotantes, a través de la conexión que en su día se pensó como provisional. Este dispositivo tiene el inconveniente de que no es posible elegir dónde captar el líquido: sólo se capta sobre la lámina superficial de agua, donde suelen acumularse las algas que proliferan en La Colada. Por contra, una torre de toma (como la que tienen todos los embalses) da la opción de evacuar el agua desde diferentes profundidades, según la calidad. Combinadas, una toma flotante y otra a distintos niveles da una gran variedad de alternativas, y eso es lo que defiende Fuentes.

En resumidas cuentas, la CHG propuso usar un recurso para Castilla-La Mancha (aunque Fuentes desconoce si llegó a emplearse) que ahora le niega a Los Pedroches y el Guadiato.

Toma flotante en el pantano de La Colada.

Toma flotante en el pantano de La Colada. / Rafa Sánchez

La conexión con la torre de toma está incluida en el proyecto definitivo de trasvase La Colada-Sierra Boyera, que la Junta tiene adjudicado desde hace año y medio. La CHG, por contra, ha negado su permiso para iniciar las obras y ese es el otro punto que recurrirá administrativamente la Diputación. "Para Almadén sí, con lo que no tenemos problema, ¿y para el abastecimiento de Córdoba no?", se ha preguntado el presidente de la Diputación.

Otro de los argumentos defendidos por Fuentes es la falta de competencia de la Confederación del Guadiana para intervenir en asuntos que afectan a la cuenca del Guadalquivir. En realidad, el enlace La Colada-Sierra Boyera es complejo, puesto que se trata de un trasvase entre cuencas. La Colada está en el Guadiana (a la que están adscritos una parte de los pueblos del Norte cordobés), mientras que Sierra Boyera es ya del Guadalquivir. Sea como sea, Fuentes ha criticado la "injerencia en la autonomía provincial" de la Confederación del Guadiana, puesto que "nos dicen qué obra tenemos que hacer" mientras que "tenemos el derecho y la capacidad de ordenar nuestros asuntos públicos en beneficio de los habitantes".

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