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Patrimonio de la Subbética

El monumental camarín de La Caridad recupera su esplendor más de diez años después

La hermandad recupera en la parroquia de la Asunción la estancia en al que se rinde culto a su imagen titular

Camarín de La Caridad en la parroquia de La Asunción.

Camarín de La Caridad en la parroquia de La Asunción. / Rafael Cobo

Rafael Cobo

Rafael Cobo

Priego de Córdoba

Más de una década después, María Santísima de los Desamparados, titular mariana de la Antigua y Real Cofradía y Hermandad de la Caridad, regresaba este viernes a su camarín en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, tras la importante restauración a la que ha sido sometido por Manuel Jiménez Pedrajas, especialista en Conservación y Restauración de Obras de Arte, en los que también ha colaborado el restaurador local Santiago Vida.

El camarín, cuyo diseño y decoración corresponden a Remigio del Mármol, ejecutando los trabajos de albañilería José y Domingo Álvarez, este último padre del insigne escultor neoclásico José Álvarez Cubero, se concluía en 1800.

Es un espacio geométrico de planta octogonal, cubierto con una cúpula gallonada compartimentada por ocho espacios en los que se alternan embutidas cuatro ventanas con arco de medio punto. La decoración de la cúpula está realizada con molduras de perfiles variados y rematada con numerosas yeserías de estilo rococó entre las que destacan elementos vegetales y florales, que se asemejan a las realizadas por Francisco Javier Pedrajas en el sagrario del mismo templo.

Terremotos y filtraciones de agua

Desde su construcción, la estancia ha sufrido una serie de importantes daños, entre ellos los derivados de varios terremotos a lo largo del siglo diecinueve, que provocaron grietas y fracturas de paramentos que afectaron a cúpula y cornisas, provocando graves daños en molduras y yeserías, llegándose incluso a deformarse su interior. 

Otra de las afecciones más importantes eran las filtraciones de la cubierta, que afectaron a algunas zonas de la cúpula, produciendo el agua en las yeserías la pérdida de volumen y debilitamiento interno.

Intervención completa

Debido a su estado, con daños que afectaban tanto a la estructura como a la decoración de dicha estancia, la Hermandad se vio obligada a trasladar sus imágenes a otras dependencias del templo parroquial, hasta que se ha finalizado esta restauración integral, cuyo importe ha ascendido a 12.931,31 euros, de los que la Diputación de Córdoba, dentro de la convocatoria de subvenciones para la conservación, restauración y rehabilitación de patrimonio histórico artístico de la provincia, ha aportado el 80%.

En cuanto a la intervención, se ha centrado en la consolidación estructural del camarín, paramentos, molduras, yeserías, cúpula, vano de acceso, ventanas, y arco de comunicación con el retablo.

Estado del camarín antes de la intervención.

Estado del camarín antes de la intervención. / R. Cobo

Igualmente, se ha intervenido en la recuperación de molduras y cornisas eliminando reparaciones antiguas de grietas y añadiendo la restitución de los volúmenes perdidos, procediéndose a la reconstrucción de las zonas perdidas en yeserías y molduras. Por otra parte, se ha procedido a la consolidación de las zonas afectadas por rotura de paramentos y cúpula, llevándose a cabo el cosido estructural y el refuerzo de las zonas dañadas o debilitadas.

Otras zonas en las que se ha intervenido es en los vanos de acceso por la escalera y del retablo integrándolos con el entorno, procediéndose también a la limpieza de polvo y escombros a ambos lados de la zona exterior de la cúpula, con la intención de aligerar el peso de las bóvedas laterales.

La intervención también ha contemplado la renovación de la instalación eléctrica con un nuevo cableado embutido en los paramentos y eliminación del antiguo, dotando a la estancia de un nuevo sistema de ventilación que permita la circulación de aire tanto en el interior del camarín como en la parte superior bajo el tejado para evitar las altas temperaturas que presentaba, eliminando con ello los riesgos de condensación y humedad del espacio.

Una importante actuación que ha permitido la recuperación de esta monumental estancia y el regreso a la misma de María Santísima de los Desamparados, cuya Hermandad lo mandó construir a finales del siglo XVIII, cuando decidido realizar una reforma en su antigua capilla. 

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