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Sin suministro por el temporal

Camiones cisterna para abastecer a Rute e Iznájar: “Con tanta agua que nos está cayendo y que tengamos que venir aquí”

Los vecinos asumen la restricción del suministro con serenidad y resignación ante la paradójica situación

Última hora | Córdoba y su provincia se preparan para la borrasca Marta

Vecinos de Rute se abastecen de agua potable en un camión cisterna, este viernes.

Vecinos de Rute se abastecen de agua potable en un camión cisterna, este viernes. / M. González

Manuel González

Manuel González

Rute

El exceso de agua por el temporal, en una directa paradoja, ha limitado el suministro en los grifos de unos 12.000 vecinos de Rute e Iznájar. La influencia del movimiento de barro en el manantial de La Hoz ha incrementado el nivel de turbidez, revocando la aptitud del contenido hídrico. La comunicación institucional, a media mañana de este viernes, se difundió sin excesivo nerviosismo, asumiéndose esta restricción entre la comprensión y la serenidad. En primera instancia, antes de la aparición de los camiones cisterna, la recomendación sanitaria condujo a los habitantes de Rute hacia unos supermercados que agotaron sus existencias de agua embotellada en escasas horas.

Los tímidos rayos de sol y los desaforados chubascos se turnaban en el Paseo del Fresno de la localidad ruteña, donde aparcó un tráiler de la empresa Resvi, procedente de Vélez-Málaga, y cargado con 25.000 litros de agua, acopiados en un punto de recarga próximo al pantano de Iznájar, exactamente en la ETAP. Hasta cuatro vehículos de grandes dimensiones movilizaron la Diputación y los ayuntamientos, distribuidos entre Iznájar, y la totalidad de sus aldeas, y, también, Rute y la pedanía de La Hoz. Cada día, completarán las rutas previamente diseñadas.

Los vecinos se abastecen con garrafas

Aprovechando una tregua de las incontenibles precipitaciones, Carmen cargaba con varias garrafas extraídas del camión cisterna. “Con tanta agua que nos está cayendo y que tengamos que venir aquí”, expresaba, con una apacible resignación. Residente en el extremo opuesto a la entrada a Rute desde Lucena, manifestaba que, en su hogar, “el agua sale clara”, un testimonio compartido por numerosos convecinos adscritos a la parte alta porque reciben el agua de otro venero. Desplazada en coche al emplazamiento de referencia, junto al Museo del Anís y otras destilerías, compartía que tomaba previsiones, al menos, para el fin de semana.

Vecinos de Rute se abastecen con garrafas de agua potable en un camión cisterna.

Vecinos de Rute se abastecen con garrafas de agua potable en un camión cisterna. / M. González

Arremolinados en uno de los márgenes de la plaza, varios hombres, sin prestar demasiada atención al tráiler extraño a la vida cotidiana de Rute, preferían conversar sobre las dificultades que comporta la lluvia en el trabajo agrícola diario, advirtiendo, uno de ellos, que “en cuanto salga un rayo de sol, van a ir al campo”. Florencio, inicialmente, señalaba, sobre esta cascada de cuantiosas precipitaciones, que “posiblemente, otras tormentas pasadas” han proporcionado similares registros. Admite que los únicos cambios que soportará afectan a la higiene bucal y a la cocina porque “nosotros compramos agua siempre en el supermercado. A su lado, Diego precisa que, este temporal, en Rute, solo ha causado daños “en las fincas, por corrimientos de tierra”, más allá del impacto en la red viaria. Supo de los parámetros anómalos en el agua “a través del móvil y de las redes sociales” y reconoce, en una opinión unánime, que “no sabemos hasta cuándo puede llegar”.

"Todo el día lleva la gente recogiendo agua"

Uno de los lugares de afluencia predilecta, en este Paseo del Fresno, se denomina Heladería y Golosinas Mari. En la ventanilla, la responsable, de nombre homónimo, relata que “todo el día lleva la gente recogiendo agua”, aunque sin aglomeraciones, más bien de modo escalonado. Sí relata que “hay gente que tienen fábricas y han venido para poder hacer el pan”. Ella misma, que también expende agua embotellada, ha recolectado “una garrafa grande” para las labores domésticas. Expone, pausadamente, que, al conocer el manantial de La Hoz, “la noticia no me ha extrañado” puesto que “de chicos hemos ido mucho allí y sabemos dónde está todo”. De hecho, precisa que “me lo estaba viendo venir”. Finalmente, confirma que, hace unas dos décadas, una incidencia, imposible de concretar ahora, motivó la solicitud de camiones cisterna en Rute.

Empleada en Moriles, Toñi ha optado por trasladar agua desde el municipio de la Campiña Sur. Desde su visión, transmite que “la gente se ha asustado un poco”. También apunta que opta siempre “por el agua embotellada” para beber y abunda en la incógnita patente, acerca de la reanudación del suministro ordinario, puesto que “no nos han avisado de nada más”. Y, por último, mientras transita tranquilamente, Manuel argumenta que “el agua turbia ha llenado por arriba el depósito”, causando una lógica contaminación de líquidos de sulfatos y abonos. En cualquier caso, considera adecuada la decisión adoptada por la Junta de Andalucía, anteponiendo “la prevención” a otras consecuencias más perniciosas. “El pueblo lo ha aceptado bien”, remata, agregando que “si te falta agua, tienes la alternativa de venir aquí”. Pasadas las 18.00 horas, de un viernes de giro evidente en el ambiente cotidiano de Rute, el camión cisterna, sin ningún usuario a la vista, continuaba en el Paseo del Fresno.

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