Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Temporal

Vecinos de los huertos familiares de Villa del Río, tras volver a sus casas: «El miedo siempre lo tienes en el cuerpo»

La localidad del Alto Guadalquivir se prepara para la llegada este sábado de Marta, tras la borrasca Leonardo, en un momento en el que la tierra no puede absorber más agua y los pantanos están al completo

Córdoba se prepara para la borrasca Marta | Última hora de la inundación del Guadalquivir, avisos de la Aemet y efectos de Leonardo, en directo

Los huertos familiares de Villa del Río, preocupados ante una nueva riada

Casavi

Rafael Castro

Rafael Castro

Cuando Villa del Río ha vencido a la borrasca Leonardo, ahora se prepara para la llegada de Marta, otro temporal que amenaza nuevamente a esta localidad, ya que ahora no solo lloverá sobre mojado, sino sobre empapado. La tierra ya no asume más agua y los pantanos aguas arriba están al completo, por lo que están desembalsando por sus aliviaderos.

Ante la situación de estrés, nervios e incertidumbre que viven muchos villarrenses, los que más preocupados están son los de los huertos familiares, que hace quince años llegaron a alcanzar el metro de agua de altura, produciéndose numerosas pérdidas materiales entre sus habitantes. Matilde Cruz es una de ellas y afirma a este periódico que «aún recuerdo aquellos crudos momentos».

El barro rodea las casas

Cuando uno se acerca a este lugar, situado justo a la entrada al pueblo, observa el barrizal que rodea a las casas. Hasta en las caras de los perros y gatos parece que se observa la preocupación. Tras el desalojo del miércoles, creen que hoy viernes les pidan que desalojen nuevamente dadas las expectativas de lluvias para las próximas horas.

Esta vecina comenta que, «aunque estamos viviendo varias horas de tregua, nos preocupa mucho la situación, ya que el arroyo Cañetejo, si se desborda completamente, nos afectará de lleno, por lo que estamos en manos de las autoridades, que nos avisan si tenemos que desalojar nuevamente nuestras casas». La estructura de estas 75 casas se resiente cada vez que viene una avalancha de agua, como pasó en 2010. Ella lo perdió todo y teme que se vuelva a producir el mismo episodio. Tras el aviso de desalojo del pasado miércoles, comenta que «en principio no nos fuimos, porque teníamos animales y nos dan mucha lástima, pero si hay que irse, no nos queda más remedio, ya que lo más importante es nuestra vida».

Matilde Cruza, en los huertos familiares de Villa del Río.

Matilde Cruza, en los huertos familiares de Villa del Río. / Casavi

José María Romero, otro vecino de los huertos de Villa del Río, relata que «tengo un sifón y cuando vi que venía el agua, lo abrí y no llegó el agua a la casa, solamente se llenó el huerto». Puertas de entrada a la vivienda y sus cocheras las tienen tabicadas a una altura de un metro, porque esa fue más o menos la altura que alcanzó la otra vez, «ya que nos sirve de protección, y hemos tabicado el cuarto de baño hasta la mitad, para que los sumideros, si meten agua, no se pase al resto de la vivienda». Añade, emocionada, que apenas pueden dormir, que se despiertan cada hora y se asoman a la ventana por si el agua llegara en cualquier momento.

Juan Antonio Menor, María José y su tía Lola.

Juan Antonio Menor, María José y su tía Lola. / Casavi

La diferencia con el polígono de La Vega

Por otro lado, Margarita Carmona afirma que «tengo hasta taquicardia» y manifestó que «el polígono de La Vega tiene un gran desagüe y los huertos no, por lo que deberíamos tener un colector para que no nos inundemos y estemos seguros, aparte de que también nos llega el agua del arroyo Anzarino, que hace balsa al otro lado de la vía de ferrocarril».

Romero, por su parte, añadió que uno de los problemas está en una fábrica existentes junto a los huertos, «que tiene unos tubos delante y los tiene taponados, y desde hace quince años que fue la anterior riada estamos bregando para que los levanten y los limpien; porque esa retención de agua que hay ahí -señala a una laguna- podría estar ya fuera».

José María Romero y Margarita Carmona, en los huertos familiares de Villa del Río.

José María Romero y Margarita Carmona, en los huertos familiares de Villa del Río. / Casavi

Por último, conversamos Juan Antonio Menor, con 20 años, quien afirma que en la anterior riada tenía 5 años «y aún tengo recuerdos de lo que vivimos en aquel momento, porque es algo que no se olvida, y vivimos con miedo e incertidumbre, porque por mucha tecnología que haya y avisos, el pavor sigue estando, porque el arroyo Cañetejo se puede desbordar en cualquier momento y el miedo lo tienes en el cuerpo». También tiene palabras de agradecimiento para el alcalde, Jesús Morales, del que dice que «se está portando fenomenal».

Granizo y tormentas para hoy y mañana

Luego llega su hermana, María José Menor, que se casará el próximo mes de marzo. Llegó en el coche con una tía, Loli Menor, quien nos recordaba que su sobrina tenía que hacer los cursos prematrimoniales. Seguro que los pasará sobradamente, porque el acto que ha tenido con su familia ha sido de muy buena fe, ya que cuando tuvieron que desalojar la casa de los huertos, ella le ofreció su piso nuevo para que pasaran la noche, «y las veces que hagan falta», concluyó.

En Directo
Tracking Pixel Contents