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Reportaje

Adamuz vive el despertar de los 'culiquemaos'

Los adamuceños hacen honor a su sobrenombre saltando por encima de las candelas de romero para que «salga lo malo y entre lo bueno», en un momento difícil pero al mismo tiempo con ganas de superarlo

Los 'culiquemaos' de Adamuz

Casavi

Rafael Castro

Rafael Castro

Adamuz

Adamuz celebra esta noche su tradicional fiesta de la Candelaria en un contexto muy diferente al habitual. Aunque la rutina volvió a los vecinos tras el trágico accidente de trenes y la huella que ha dejado en todos ha sido superlativa, la vida continúa.

La candela municipal se volvió a instalar en el Parque de la Iglesia, donde este año la barra del bar está regentada por la Hermandad de la Humillación para recaudar fondos para sus nuevos proyectos. Hubo una gran parrillada gratis para todos los asistentes. La festividad de la Candelaria es este domingo, pero se decidió su adelanto a la noche del sábado debido a las previsiones de mal tiempo.

Consejo de los psicólogos

El alcalde de Adamuz, Rafael Ángel Moreno, manifestó a este periódico que él no podía asistir por la misa que se ofrecía en la Mezquita-Catedral por las víctimas y que posteriormente asistía como invitado al partido de fútbol que jugó el Córdoba CF frente al Valladolid. Asimismo, indicó que «los psicólogos nos recomendaron que no cortáramos ninguna actividad programada, que el pueblo tenía que continuar con su vida y retomar todos los actos organizados». De hecho, el ambiente de una de las tradiciones más arraigadas de la localidad, que les da el sobrenombre a los adamuceños de ‘culiquemaos’, volvió a sus andadas, con las canciones típicas que se vienen manteniendo desde la noche de los tiempos hasta la actualidad.

Con la bella estampa de fondo de la parroquia de San Andrés disfrutaban del tradicional salto sobre las candelas de romero, desde donde los corros de mayores unían sus manos para cantar las viejas canciones que servían, durante esta época de la recolección de la aceituna, para ahuyentar los males y traer cosas buenas a los temporeros.

Varios vecinos relataban que «lo vivido desde el 18 de enero ha sido descomunal, estando en todo momento en todos los medios de comunicación, algo que hemos sabido mantener y contener porque lo que ha pasado ha sido algo horrible, histórico y que al mismo tiempo ha servido para demostrar el carácter solidario de todos los adamuceños, ya que somos un pueblo trabajador, luchador, que ante las adversidades nos crecemos, pero sobre todo solidario», comentaba Francisco, un vecino de la calle Mesones que se desplazó hasta el lugar para vivir el momento de celebración y diversión.

Más de medio centenar de candelas llenaron las calles y barrios de esta localidad serrana de la comarca del Alto Guadalquivir, donde cada año se vive una velada de convivencia que avanza desde las 7 de la tarde y hasta bien entrada la madrugada.

Además, sirve como motivo de convivencia entre los vecinos de las distintas calles y barrios, que se organizan para compartir todo lo que tienen a modo de vino, carnes y aperitivos. Los bares también aportan su granito de arena en esta celebración, encendiendo sus candelas y compartiendo con sus clientes panceta, chorizo, morcilla y muchos productos derivados del cerdo, típicos en la localidad tras las últimas matanzas.

De esta manera, Adamuz comienza a despertar de una pesadilla que marcará el nombre de este municipio en la catástrofe más grande de la historia de la alta velocidad en España.

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