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Accidente ferroviario

Las cien horas críticas de una de las mayores emergencias de Andalucía: 2.000 profesionales frente a la tragedia de Adamuz (Córdoba)

Los primeros sanitarios y guardias civiles llegaron 17 minutos después de la primera llamada al 112 al primero de los trenes. A los 35 minutos llegaron al segundo aunque hasta las 21.21 horas no recibieron el apoyo de los Bomberos de Córdoba

Última hora del accidente de trenes en Adamuz (Córdoba), todas las noticias en un hilo directo

Imágenes de la intervención de la Guardia Civil en torno al Alvia siniestrado en Adamuz

IGAT

Javier Alonso

Sevilla

Entre las 19.43 horas del domingo 18 de enero, momento en el que se produjo el trágico accidente de Adamuz, y las 18.01 horas del jueves 22 de enero, cuando se desactivó el plan de emergencias, Andalucía tuvo que gestionar una de las crisis más complejas y duras desde la pandemia. Tras las desconcertantes primeras llamadas recibidas en el 112, los servicios desplegados al municipio cordobés se encontraron con un escenario de "caos, muerte y destrucción" más propio de una guerra. Arrancó así un complejo proceso que se cerró con la recuperación de los dos últimos cadáveres que elevaron la lista final de víctimas a 45.

Durante los cuatro días (94 horas en total) que ha durado esta emergencia, la Junta de Andalucía ha mantenido el control de un dispositivo que entre las dos administraciones sumó más de 2.000 profesionales. La gestión se sustentó sobre tres pilares. El primero, la decisión del modelo. El Gobierno andaluz optó por la activación del Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil en situación operativa 1 a las 21.50 horas. Es decir mantuvo el mando y el control asumiendo bajo gestión directa a más de 800 profesionales. Pasar al nivel 2 hubiera supuesto ceder el mando al Gobierno al asumir que no la administración autonómica no tenía capacidad suficiente. Aún así el despliegue del Gobierno de España fue máximo desde el primer momento con hasta 1.250 efectivos implicados en la operación de rescate y atención a víctimas y familiares gestionados desde el Centro de Control Cecon y la sala de crisis.

En segundo lugar, el "engrasado" dispositivo andaluz que reúne bajo un mismo mando los servicios sanitarios y todas las unidades de emergencia que tiene como al mando al consejero andaluz Antonio Sanz, con más de 30 años de experiencia en la gestión de catástrofes naturales o graves accidentes. Esta base es la que permitió a la Junta tener la certeza de contar con un marco suficiente para hacer frente a esta crisis con apoyo de otras administraciones. Bajo esa coordinación se estableció un puesto medio de mando avanzado en la estación de Adamuz. Desde allí se organizó el trabajo de los servicios sanitarios, los Bomberos, Protección Civil, el 112, el Infoca, el Grupo de Emergencias de Andalucía o los forenses. Todo ello en colaboración con la Guardia Civil, la Policía Nacional o la UME. Antonio Sanz llegó a este punto en la noche del domingo y permaneció allí hasta el jueves. También el presidente de la Junta, Juanma Moreno, o el delegado del Gobierno, Pedro Fernández, estuvieron presentes en el dispositivo, que también visitaron el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, o el ministro Puente.

En tercer lugar, la coordinación permanente entre servicios pertenecientes a distintas administraciones en un clima de entendimiento y lealtad política constante del que formaron parte el presidente Juanma Moreno, el ministro de Transportes, Óscar Puente; el delegado del Gobierno, Pedro Fernández, y los alcaldes y presidentes de diputación de las zonas más próximas y de los núcleos urbanos que contaban con más víctimas. Hubo llamadas, reuniones y conversaciones telefónicas constantes. El despliegue de la Guardia Civil con 976 efectivos, los 50 militares de la UME o la DGT trabajaron "codo con codo y todos a una" con los Bomberos, sanitarios o la Policía Nacional.

El consejero andaluz de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, durante el dispositivo desplegado tras el accidente de Adamuz.

El consejero andaluz de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, en Adamuz / Salas / Efe

Cronología del dispositivo sanitario en Adamuz

Todo se activó a las 19.44 horas del domingo cuando el 112 recibió las primeras llamadas de heridos del tren Iryo alertando de un accidente y el maquinista del Iryo contactó con Adif. Con base en esta información a las 19.47 se puso en marcha el dispositivo de emergencia y, por tanto, se notificó la situación al 061 para que enviara los primeros servicios de emergencia. A las 19.55 las llamadas al 112 desde el Alvia ya constataron que había un segundo tren implicado y, por tanto, que el siniestro revestía aún más gravedad. A las 20.01 horas esto queda confirmado en una conversación entre Adif y el 112. En ese momento, tras unos minutos de confusión, se trasladó esta información a todos los dispositivos. Los últimos son avisados a las 20.03 horas. Han pasado 19 minutos.

Lo primero en la gestión de una emergencia de estas características es la asistencia sanitaria a los heridos. Y ese proceso empezó a las 20.02 horas con la llegada de la primera de las ambulancias que procedía del municipio más cercano, es decir, de Adamuz y de la primera patrulla de la Guardia Civil. A partir de ahí fueron llegando en cascada desde distintos puntos. Al principio fueron las UVI de Montoro, El Carpio y Bujalance y después otras 15 unidades que llegaron desde Jaén, Córdoba, Sevilla y Granada. También se desplazaron nueve ambulancias de la empresa de transportes de pacientes de Córdoba, siete de Cruz Roja y dos vehículos de apoyo logístico del 061. Más de 130 personas in situ y otras 250 preparadas en el Reina Sofía. Además se alertó a todos los hospitales por si fueran necesarios traslados urgentes (circunstancia que finalmente no ocurrió). En 40 minutos había ya 39 ambulancias en el lugar de los hechos. Junto a ellos un dispositivo de la Guardia Civil que fue creciendo conforme se tuvo constancia de la gravedad de los hechos.

Así trabaja la UME en la estabilización del tren del accidente de Adamuz.00 01 05 11.Imagen fija001

Así trabaja la UME en la estabilización del tren del accidente de Adamuz / El correo

Todos tuvieron que llegar a un punto casi inaccesible en medio de la noche y sin apenas visibilidad. De ahí que se detuvieran en primer lugar en el tren Iryo (el primero que vieron) que tenía decenas de personas heridas de gravedad (miembros amputados o graves pérdidas de sangre) para salvar las vidas de los más urgentes. Según los datos del SAS, 35 minutos después de la activación del servicio (que ocurrió a las 19.47 horas), una vez confirmada la localización por la Guardia Civil y por los propios heridos que se habían desplazado, los servicios sanitarios llegaron también al Alvia destino Huelva. Estaba en una situación mucho más crítica con tres vagones caídos en un terraplén y cadáveres repartidos por las vías.

En ese momento todas las víctimas mortales, según han confirmado las autopsias, habían fallecido. Pero había muchos heridos de gravedad. Los sanitarios sabían que había dos trenes pero como explica el director asistencial del 061, José María Villariego, "al principio no sabían su ubicación exacta" ni si los restos y heridos que estaban atendiendo eran ya de uno o dos trenes.

En total, fueron atendidas 125 personas de las cuales 37 fueron trasladados a centros hospitalarios de la provincia de Córdoba con distinta gravedad. En la UCI ingresaron inicialmente doce aunque la cifra se ha ido reduciendo sensiblemente. En esos primeros cuatro días ninguna de las personas que necesitó de atención sanitaria falleció.

En todo este despliegue inicial fue fundamental la participación de la Guardia Civil, de los sanitarios, de los Bomberos y de los vecinos y vecinas del municipio de Adamuz que se desplazaron hasta el lugar de los hechos y que atendieron a algunas de las víctimas prestándoles primeros auxilios o trasladándolas hasta que fueran atendidas por los servicios médicos. Así, a las 23.00 había llegado a la caseta municipal o a otros puntos de la localidad todos los ilesos y heridos leves.

Cronología de los trabajos de rescate

En torno a las 20.00 horas, además de los equipos sanitarios, llegó la Guardia Civil y de forma progresiva hasta completar un despliegue de 389 efectivos, Protección Civil, la unidad adscrita de Policía Nacional o los Bomberos de Córdoba. Primero fueron al tren Iryo donde había heridos que se encontraban alrededor de los vagones o en su interior. Pero apenas en algunos casos fue necesaria la extracción por parte de Bomberos.

En el Alvia sí fue necesario. Una parte de los vagones, como han subrayado miembros del equipo de emergencias, se encontraban destrozados, irreconocibles. Habían caído por un terraplén y se habían convertido en un amasijo de hierros. Los primeros en llegar allí fueron los bomberos de Córdoba. Eran las 21.21 horas, es decir, había pasado una hora y 36 minutos del accidente. A las 22.09 llegan las Brigadas de Socorro que se refuerza a las 23.14. Esto no implica que durante ese tiempo no fueran atendidas víctimas del Alvia puesto que muchas salieron con ayudas de sanitarios, de la Guardia Civil o de otras personas.

Durante estas dos horas se siguó intentando extraer personas vivas que habían quedado atrapadas en los vehículos así como víctimas mortales. Fue necesaria en ese momento la llegada de grúas de gran tonelaje desplazadas al lugar de los hechos por Adif a través de una empresa de achatarramiento. La Unidad Militar de Emergencias participó en el dispositivo con 50 efectivos y una quincena de vehículos que se centraron en los trabajos de estabilización.

Este dispositivo de rescate de personas vivas que pudieras estar atrapadas se dio por cerrado en torno a la 1.07 horas. En ese momento, el 112 Andalucía comunica que todas las personas vivas han sido rescatadas al Ministerio.

Cronología de la recuperación de las 45 víctimas mortales

En paralelo a los trabajos de rescate de heridos y la atención sanitaria comenzó la localización de los cadáveres, algunos en los interiores de los vagones y otros simplemente junto a las vías del tren. La cifra alcanzó en pocas horas las 24 víctimas mortales. Durante toda la madrugada del lunes llegaron al lugar de los hechos los equipos de identificación en catástrofes de la Guardia Civil y se requirió a la UME para que aportara una cámara frigorífica.

A primera hora de la mañana, la Junta de Andalucía ya advirtió de que quedaba una siguiente parte de los trabajos de rescate. La más compleja: tres vagones del Alvia que habían caído por un terraplén a cuatro metros de altura y que habían quedado prácticamente destrozados. Ahí se centraron las labores de búsqueda que requerían de maquinaria pesada. Desde el primer momento, la Junta de Andalucía dejó in situ dos vehículos UVI móviles por si apareciera algún herido. Pero siempre hubo pocas esperanzas.

Imágenes de la intervención de la Guardia Civil en torno al Alvia siniesrado en Adamuz

Imágenes de la intervención de la Guardia Civil en torno al Alvia siniesrado en Adamuz / El Correo

Se incorporaron entonces drones, maquinaria pesada o unidades caninas con el objetivo de encontrar a más víctimas mortales en un operativo de especial complejidad que avanzaba lentamente. Ahí entró también un equipo de apuntalamiento de búsqueda y rescate urbano de las Fuerzas Armadas que acude a la zona del siniestro. Mientras tanto Renfe y la Policía Nacional acumulaban decenas de denuncias de desaparecidos. Hasta las 45 víctimas que finalmente fueron localizadas.

El lunes por la tarde se cerró ya con 40 fallecidos; el martes 42; el miércoles se elevó a 43. Y finalmente, la compleja operación de búsqueda se completa el jueves con la extracción de los últimos dos dos cadáveres que habían quedado atrapados bajo uno de los vagones del Alvia conformando un tráfico escenario que describió el propio presidente andaluz, Juanma Moreno: "Los vagones están retorcidos, eran un amasijo de hierros que prácticamente no era identificable. A las dos últimas víctimas les cayó encima toda la parte de metales pesados del vehículo. Estaban enterrados entre metales y tierra que hubo que retirar casi de una en una".

Cronología de la identificación y apoyo a las familias

Desde el mismo lunes se sucedieron las denuncias de desaparecidos en las comandancias de Madrid, Málaga, Córdoba, Sevilla y Huelva, donde se concentraron el mayor número de víctimas mortales (27 de las 45). Dada la envergadura del accidente, esta labor fue de enorme complejidad y delicadeza. Se tuvieron que habilitar puntos de recogida de AND de familiares en Huelva, Córdoba o Sevilla que contribuyen a descubrir la identidad casi la mitad de los cuerpos. En uno de los casos fue la única forma de lograrlo.

Llegada de los féretros con los restos mortales de la familia Zamorano-Álvarez, fallecidos el pasado domingo en el accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), hoy miércoles al pabellón polideportivo de Aljaraque (Huelva). EFE/ Alberto Díaz

Llegada de los féretros con los restos mortales de la familia Zamorano-Álvarez, a Aljaraque / ALBERTO DÍAZ / EFE

Para agilizar este proceso, la Junta de Andalucía desplegó hasta 27 médicos forenses en el Instituto de Medicina Legal de Córdoba procedentes de seis provincias andaluzas y se adoptaron las medidas necesarias para garantizar espacio para hasta 61 cadáveres, un límite que finalmente no fue necesario alcanzar.

Desde el lunes las familias tuvieron distintas vías de atención en medio de la incertidumbre y máxima tensión. Renfe habilitó espacios de asistencia e información, el dispositivo de emergencia incorporó un amplio dispositivo de psicólogos y el equipo de la Consejería de Justicia, encabezada por José Antonio Nieto coordinó específicamente el apoyo a los familiares. También hubo un trabajo cercano de la Guardia Civil y de los ayuntamientos y diputaciones implicadas como las de Huelva y Córdoba. Incluso la consejera de Inclusión Social, Loles López, con su equipo se trasladó en apoyo de las víctimas onubenses.

El jueves por la tarde, casi cien horas después de la tragedia, todos los familiares tenían constancia de los fallecimientos y estaban plenamente identificados. De forma, que comenzaron así los duelos en sus ciudades de origen, de especial crudeza en municipios como Punta Umbría o Aljaraque. En total, 45 fallecidos de los cuales 27 residían en Huelva, nueve en Madrid, dos en León, dos en Córdoba y una en Alicante, Málaga, Tenerife y Ceuta.

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