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Tragedia ferroviaria

Francisco Carmona, director del Consorcio de Bomberos tras el accidente de Adamuz: "Hemos tenido que triturar los vagones"

Los especialistas se retiran del terreno después de cinco días de intenso trabajo en los que han recuperado los cuerpos de 45 víctimas en el accidente de trenes de Adamuz

Sigue la última hora del accidente de tren en Adamuz (Córdoba): balance de víctimas, información de los identificados y reacciones a la tragedia

Francisco Carmona, tercero por la izquierda, junto con bomberos del Consorio, los presidentes de la Junta y la Diputación y otros cargos.

Francisco Carmona, tercero por la izquierda, junto con bomberos del Consorio, los presidentes de la Junta y la Diputación y otros cargos. / CÓRDOBA

Rafael Verdú

Rafael Verdú

Córdoba

Los bomberos del Consorcio Provincial de la Diputación han terminado este jueves su trabajo sobre el terreno en el lugar del accidente de trenes de Adamuz. Tras cinco días de intenso y continuo trabajo al pie del cañón, los especialistas han empezado a retirarse.

El director técnico del Consorcio de Bomberos, Francisco Carmona, ha explicado cómo ha sido el trabajo de los operativos desplazados desde varios parques de la provincia, con numerosas dificultades por las condiciones del terreno y el estado en que habían quedado varios de los vagones.

Puesto de mando en Adamuz con personal del Consorio, la Guardia Civil y otras autoridades.

Puesto de mando en Adamuz con personal del Consorio, la Guardia Civil y otras autoridades. / CÓRDOBA

"Los primeros momentos siempre son caóticos hasta que empezamos a actuar", ha declarado Carmona. Llegaron al lugar poco después de que ocurriera el accidente, en plena noche, y "conseguimos acercarnos a los supervivientes". Como ocurre en siniestros similares, primero se atiende a los heridos para garantizar su supervivencia, y sólo después se intenta acceder a los cuerpos sin vida.

Los dos últimos cuerpos

Este jueves, ha dicho el jefe de los bomberos provinciales, se han recuperado los dos últimos cadáveres de los desaparecidos. Para llegar hasta ellos ha sido necesario el uso de maquinaria pesada y herramientas específicas, como cizallas hidráulicas, taladros o sierras de cable.

De hecho, las tareas han sido tan complicadas que "hemos tenido que triturar y desguazar los vagones" que habían quedado en peor estado, ha apuntado Carmona. Para ello se han valido de maquinaria pesada que era complicado llevar hasta el terreno. Fue casi como una "operación quirúrgica" en la que los bomberos indicaban a los operarios de la maquinaria dónde había que cortar: "Sabíamos dónde estaban los cuerpos" pero era muy complicado llegar hasta ellos. Cualquier maniobra brusca podía desestabilizar los vagones y complicar aún más las tareas.

Durante la primera noche, el trabajo de los bomberos finalizó sobre las seis y media de la mañana después de casi 12 horas de operaciones. Para entonces, recuerda Carmona, "sólo nos quedaban dos víctimas en el Iryo", aunque luego aparecieron más cuerpos que habían quedado sepultados por escombros y chatarra. Al final han sido 45 las víctimas halladas por los bomberos del Consorcio Provincial.

Ahora Carmona recuerda cómo algunos de sus compañeros han necesitado incluso atención psicológico. Nunca habían visto nada semejante, ni siquiera el propio jefe de los Bomberos del Consorcio. "Por muy hecho que estés, eres humano. Ha sido una intervención dura. Algunos compañeros nunca verán algo así. Por desgracia a nosotros nos ha tocado vivirlo y solucionarlo como hemos podido", concluye.

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