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Testimonio

Martín Domínguez, bombero de Pozoblanco que intervino en la tragedia ferroviaria: "El escenario del accidente de Adamuz es horroroso"

Los bomberos pozoalbenses fueron de los primeros en llegar al lugar del siniestro, donde se encontraron con un escenario caótico y múltiples víctimas

Julia López

Julia López

Pozoblanco

Los efectivos del parque de bomberos de Pozoblanco movilizados ante el accidente ferroviario de Adamuz fueron de los primeros en llegar al terreno del siniestro. El director técnico dio la alerta sobre las 20.10 horas avisando del descarrilamiento de un tren en las inmediaciones de Adamuz y hasta allí se desplazó la dotación de guardia que se hallaba en el parque, un total de tres profesionales. Uno de ellos es Martín Domínguez, que cuenta que, de camino hacia el lugar del siniestro, "fue cuando nos enteramos de que el descarrilamiento era más grave porque había dos trenes afectados, pero en un principio las noticias que nos llegaron eran de un único tren".

"Cuando llegamos ya estaban los compañeros de Montoro, que, por cercanía, fueron los primeros en llegar, y poco a poco se fueron sumando dotaciones de otros parques. Había muchas ambulancias y el acceso no fue fácil porque el sitio estaba en mitad del campo y hubo un poco de colapso", detalla. Tras andar campo a través, los bomberos pudieron acceder al primero de los trenes mientras se encontraban "a personas que intentaban salir con sus maletas, pero también íbamos encontrándonos víctimas mortales. Es algo horroroso”, narra.

El trabajo se ha prolongado toda la madrugada

Martín Domínguez explica que a ese "caos" inicial le siguió una organización y coordinación que "ha predominado entre Guardia Civil, bomberos y profesionales sanitarios". "A cada grupo se nos asigna un equipo médico que valora las prioridades, ese es el protocolo", puntualiza. El trabajo ha sido complejo y arduo durante toda la noche porque los efectivos del parque de bomberos no han cesado su jornada hasta las 6.30 horas de la mañana de este lunes.

"El primer tren, el Iryo, quedó limpio sobre las tres de la madrugada, pero el problema está en el otro tren, ahí hemos contabilizado algunas víctimas pero no hemos podido acceder esta noche a ellas porque había que hacerlo con grúas, que tienen que acceder a través de las vías", prosigue.

El peor siniestro al que se a enfrentado

El bombero atiende a CÓRDOBA después de horas trabajo y de analizar todo "en caliente", pero eso no le hace dudar cuando se le pregunta si está ante el peor siniestro al que ha tenido que hacer frente. "Sin duda, esto es algo que pasa puntualmente, habrá compañeros que jamás tendrán que enfrentarse a situaciones como esta. Es muy complejo porque hay que trabajar entre amasijos, entre gritos, sabiendo que hay muchas víctimas", relata.

Antes de salir, puntualiza que se recordó a los profesionales que pueden utilizar el apoyo psicológico, algo que valora porque "habrá compañeros que lo puedan necesitar".

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