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Reportaje

Ana, 107 años como regalo de Reyes

El pasado 6 de enero cumplió un año más rodeada de su familia en su residencia de Belmez

Ana Expósito, de El Alcornocal, en su 107 cumpleaños.

Ana Expósito, de El Alcornocal, en su 107 cumpleaños. / CÓRDOBA

Araceli R. Arjona

Araceli R. Arjona

Córdoba

Todo el que la conoce dice lo mismo: «¿Dónde hay que firmar para llegar a su edad así de bien?» Ana Expósito celebró el pasado 6 de enero, Día de Reyes, su cumpleaños y alcanzó la cifra de 107 primaveras. Ana nació en 1919 y como dijo uno de sus nietos ese día, «ha vivido dos guerras mundiales, una guerra civil, dos pandemias (la gripe española y la del covid), una república, dos dictaduras, la Transición y la democracia». No obstante, ni ella ni su marido se significaron nunca políticamente. «Siempre tuvieron un perfil bajo por miedo a la represión», señala Arturo.

Vino al mundo en la aldea El Alcornocal de Fuente Obejuna, en un momento en el que solo las mujeres de familias pudientes tenían acceso a la escuela. Ella a duras penas aprendió a escribir lo justo para firmar con su nombre. Sin embargo, según su nieto Arturo, siempre fue una persona inquieta y dueña de una mente lúcida.

Es posible que Ana Expósito sea la mujer más longeva de Andalucía y seguro que es ya la de más edad de Córdoba

«Ha dedicado su vida al trabajo y a la familia», asegura, «mi abuelo y ella se casaron muy jóvenes y tuvieron a sus hijos en el pueblo, donde ella se dedicó a sus labores, pero también trabajó en el campo». Su marido era carpintero y cuando los hijos ya habían nacido, «tendrían ellos unos 40 años», se vinieron a Córdoba y se instalaron en el barrio de Las Margaritas, en la calle Francisco de Toledo.

«Mi abuelo trabajó en una empresa de madera toda la vida», recuerdan, y ella estuvo limpiando en casas algún tiempo para aportar algunos ingresos a la familia. A su nieta le encantaba escucharla de niña: «Me contaba que empezó a trabajar con seis añitos cuidando niños y casi no podía cogerlos en brazos», apunta. Fueron un matrimonio bien avenido hasta que Ana quedó viuda en 2008. «Mi padre murió con 90 años y ella siguió viviendo independiente, cuando él falleció volvió a su casa de Fuente Obejuna y allí ha vivido sola, con mi hermano cerca, hasta cumplir los 103 años», explica el segundo de sus cuatro hijos, Arturo, que tiene 82.

Cada año, la familia se reúne para celebrar con ella. | CÓRDOBA

Cada año, la familia se reúne para celebrar con ella. / CÓRDOBA

Cuando cumplió 103 años, con los hijos también mayores, la familia decidió que era hora de que recibiera ayuda y estuviera tranquila en una residencia y desde entonces vive en Belmez, en el hogar parroquial Virgen de los Remedios. «Teníamos buenas referencias de esta residencia y además tiene un precio más asequible que la mayoría (la pagan con su pensión y la aportación de los hijos) y eso, por no hablar de las listas de espera», apunta su nieto. «Desde que está en la residencia, se la ve mejor, está estupenda, es una mujer que ha pasado mucho, cuando éramos niños nos contaba las épocas del hambre y de la escasez en el campo», recuerda su nieto, «ha tenido una vida muy dura, pero parece que eso la ha hecho fuerte». Su hijo la recuerda como «una madre cariñosa, alegre, positiva y trabajadora, una mujer estupenda», resume.

Aunque luce buen tipo porque «siempre fue muy delgadita», tiene muy buen apetito y su plato favorito es el gazpacho. «Lo hacía sin batidora, en mortero, machacado a mano y con un huevo frito dentro, y también los dulces, en especial las milhojas y las hojuelas que hacía ella». Últimamente, le falla la memoria, ¿a quién no?, y el oído. «Es muy nerviosa, el año pasado se cayó un día de lluvia y se rompió la tibia, estuvo ingresada en el hospital de Pozoblanco y a los cinco meses, ya estaba andando otra vez».

«Empezó a trabajar con 6 añitos cuidando niños y casi no podía cogerlos en brazos»

Nadie conoce su secreto de longevidad aunque los genes está claro que acompañan. Uno de sus hermanos falleció el año pasado con cien años. En su larga vida, ha dado a luz a cuatro hijos, tres varones y una mujer, que le han dado ocho nietos, nueve bisnietos y un tataranieto. Todos ellos se reunieron para hacerle una fiesta cuando cumplió 100 años y todos los que pueden acuden cada año el día de Reyes a la celebración.

Es posible que Ana Expósito sea la mujer más longeva de Andalucía. En 2024, murió la conocida como abuela de Andalucía. Lo que está claro es que es la de más edad en la provincia de Córdoba.

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