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Vega del Guadalquivir

Denuncian el hacinamiento y falta de vivienda de los migrantes temporeros en Palma del Río

Piden al Ayuntamiento palmeño que garantice el estado de conservación de los inmuebles alquilados y de las viviendas en las que habitan los trabajadores extranjeros

Vivienda en la que se aloja un grupo de migrantes temporeros en Palma del Río.

Vivienda en la que se aloja un grupo de migrantes temporeros en Palma del Río. / J. Muñoz

José Muñoz Caro

José Muñoz Caro

Palma del Río

La asociación La otra Orilla ha denunciado la "situación denigrante" y el "problema de habitabilidad" que sufre el colectivo migrante de temporeros en Palma del Río. Sus representantes, Antonio León Lillo y Pablo Bataller, expresan su "preocupación" ante una población indefensa que vive hacinada en inmuebles con un "peligro real, si no ya de hundimiento de las viviendas, sí peligro para la integridad física y la dignidad de estas personas" según palabras del propio León Lillo. Es por esto por lo que han solicitado al equipo de gobierno municipal informes técnicos de Urbanismo y Servicios Sociales que determinen si esas casas cumplen con las condiciones mínimas de habitabilidad.

Para el colectivo migrante la situación es muy difícil, ya que no encuentran quién les proporcione una habitación o vivienda en alquiler. "Muchas veces no hay diferencia entre vivir en la calle o en una vivienda donde cae agua del techo, las ventanas están rotas y hay 17 colchones en 20 metros cuadrados", señala Pablo Bataller.

Casas vacías sin alquilar

A pesar de que Palma del Río cuenta con casas vacías, los migrantes se enfrentan a un rechazo sistemático por parte de los propietarios. "Si dices que eres de Senegal, estás descartado de poder ni siquiera hacer una visita", añade.

Este hecho, según este colectivo, hace que los migrantes temporeros caigan en manos de redes de explotación y mafias "y se vean arrastrados a vivir en hacinamiento en viviendas ocupadas por alguien que les cobra", acentuando así su vulnerabilidad.

Buscar una solución transitoria

"El Ayuntamiento tiene la responsabilidad de quitarles esos miedos a los propietarios haciéndose garante de que al propietario se le va a quedar su piso en las mismas condiciones que lo encontró cuando acabe ese alquiler", propone León Lillo.

Además, incide en que la solución no puede ser la expulsión, "como ha pasado recientemente en Badalona", sino una "solución transitoria". Reclaman una solución habitacional real para el colectivo en Palma del Río en colaboración con Servicios Sociales, como lo han hecho en alguna ocasión con gente que pernoctaba en las calles o que han asesorado en la sede situada en calle Infante Molina.

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