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Políticas hidrológicas

La Diputación de Córdoba plantea la renovación de toda la red de tuberías

Una auditoría evidencia el mal estado de las conducciones y cifra en unos 100 millones la inversión necesaria

Imagen de archivo de una intervención de Emproacsa.

Imagen de archivo de una intervención de Emproacsa. / CÓRDOBA

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Noelia Santos

Noelia Santos

Córdoba

La Empresa Provincial de Aguas de Córdoba (Emproacsa) ha realizado una auditoría en la red de transporte de agua que está bajo su gestión y que ha evidenciado el mal estado de estas conducciones y la necesidad de su renovación. La inversión necesaria para el cambio de toda esta red de tuberías sería, según explica a este periódico el presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, de unos 100 millones de euros. «Son tuberías con más de 25 años que están obsoletas fruto del paso del tiempo y de la falta de gestión», detalla Fuentes.

La auditoría realizada por Emproacsa señala que toda la red de conducciones se ha ido desarrollando a lo largo de los años en función de las necesidades de abastecimiento. Ese abastecimiento ha ido creciendo por el desarrollo de nuevos núcleos de población o por un aumento de la demanda. La red, incide el análisis de Emproacsa, ha ido adaptándose y extendiéndose con nuevas conducciones y desdoblamientos de las originales, sin embargo, advierte, lo ha hecho «a un ritmo muy inferior al requerido cuando se considera la normal obsolescencia de estas infraestructuras». La vida útil de estos elementos es de 25 años, y en la provincia ese periodo está más que sobrepasado.

Fugas y problemas

Las consecuencias de contar con un sistema de conducción de aguas tan antiguo son varias. Como incide Salvador Fuentes, el material más presente es el fibrocemento, que genera fugas e incidencias que obligan a cortar durante un tiempo determinado el suministro. Por esto mismo, advierte el presidente de la Diputación, es necesario acometer con la mayor premura posible la sustitución de la red, algo que entiende que no se ha hecho porque «nadie ha reparado en ello, porque estaban enterradas las tuberías».

Esos problemas que genera la antigüedad del sistema se detallan en la auditoría de Emproacsa, donde se explica que disminuye la capacidad de transporte de la red y que se interrumpe dicho transporte de agua a los depósitos, lo que supone no poder recuperar el volumen de agua óptimo a almacenar, tanto en los depósitos de regulación del sistema de abastecimiento como en los municipales.

Pleno Ordinario de la Diputación de Córdoba Salvador Fuentes

El presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes. / Manuel Murillo

La conclusión más básica es que hay que renovar todas las tuberías, algo que se hace imprescindible, avisa el análisis, «para atender las demandas que se registran durante el verano» y también para «afrontar más eficazmente el normal crecimiento de dicha demanda».

Cofinanciación

Teniendo en cuenta que la inversión que debe hacerse para esta renovación es de unos 100 millones de euros, la Diputación ya prepara una ronda de contactos para buscar financiación. Fuentes quiere implicar a todas las administraciones, pasando por obtener fondos europeos y por sentarse a hablar con la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), el Ministerio para la Transición Ecológica y la Junta de Andalucía. En el caso de la institución provincial, según Fuentes, estaría preparada para aportar 40 millones de euros en un plazo de cuatro años, a razón de diez millones por ejercicio y su objetivo es que, de conseguir ese dinero, la red pueda estar renovada o en periodo de renovación para el año 2027.

La cultura del agua

Fuentes insiste en el que es uno de los pilares que está rigiendo sus políticas de gobierno, el agua como elemento central indispensable y como un bien muy escaso. «Los tiempos que vienen son muy difíciles», insiste el presidente de la institución provincial, que hace alusión a los periodos de sequía y a la necesidad de invertir en todos los proyectos que tengan que ver con una buena gestión del agua, ya sea para adaptarla al consumo o para evitar cualquier mínima pérdida.

Lo que busca, añade Fuentes, es «una nueva era del agua completamente distinta», que entiende que va en consonancia con las políticas que a nivel autonómico aplica el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. Precisamente recuerda Fuentes una de las propuestas que Moreno lanzó en la campaña de las elecciones europeas y que cree que beneficiarían de sobremanera a la provincia de Córdoba, un plan hidrológico europeo. Es decir, un plan centrado en exclusiva en políticas del agua de donde podría salir, por ejemplo, parte del dinero que hace falta para renovar la red de tuberías de la provincia.

Como concluye la auditoría de Emproacsa, la estrategia de renovación que se plantea supondría a la modernización de «muchos kilómetros de conducciones» con el objetivo de hacerlo «tan pronto como sea posible». A ello añade que «la gestión y explotación de un sistema de infraestructuras tan extenso y complejo como el de la provincia exige planificar a largo plazo, pues son infraestructuras con un elevado coste de inversión, cuya gestación y desarrollo requiere mucho tiempo».

A la espera de la conexión definitiva con La Colada

Una de los proyectos más importantes en materia de agua en la provincia de Córdoba es la conexión definitiva de la red de abastecimiento de La Colada. La Junta de Andalucía tiene abierto todavía el proceso de adjudicación de un contrato que superan los 11 millones de euros, aunque parece que la adjudicación está al caer. Según asegura a este periódico el presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, espera que la adjudicación definitiva se dé de manera «inmediata». Por su parte, el delegado de la Junta en Córdoba, Adolfo Molina, en una entrevista con este medio, ha asegurado que si se está tardando más de la cuenta es por lo «escrupulosos» que hay que ser con un contrato de este tamaño.

En ese retraso han tenido mucho que ver varias bajas temerarias detectadas en las ofertas presentadas. A esto se une el hecho de que son muchas las empresas las que optan al contrato, una treintena. Hasta cuatro empresas de esas 30 han presentado ofertas consideradas «anormales» al ser hasta un 17,35% más bajo que la base de licitación.

Estas ofertas a la baja suponen que los encargados del contrato tengan que pedir a las empresas que justifiquen sus precios, es decir, que no se les saca directamente del procedimiento. La mesa de contratación debe valorar, por lo tanto, las justificaciones que se presenten.

Cabe recordar que estos trabajos ya se iniciaron hace años, pero fueron paralizados en 2009.

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