El Consistorio prepara el proyecto para acceder a fondos europeos

Las antiguas Bodegas Víbora de Lucena se convertirán en un edificio social

El equipamiento «multiusos» concentraría un centro de día para mayores, la propia sede de la delegación y locales para asociaciones asistenciales

Fachada principal de las Bodegas Víbora, tras las dos históricas y simbólicas palmeras.

Fachada principal de las Bodegas Víbora, tras las dos históricas y simbólicas palmeras. / M. GONZÁLEZ

Manuel González

Manuel González

El nuevo futuro de las antiguas Bodegas Víbora de Lucena absorbe una heterogénea función social. El equilibrio de servicios en la zona oeste del casco urbano y la proporción de espacios apropiados y confortables a colectivos y usuarios refuerzan la argumentación del gobierno municipal popular. Una elección, aun en sus trazos primigenios, ensamblada con la normativa adherida a un inmueble del siglo XIX y que, por consiguiente, eludiría el cambio de uso.

Los meses finales de este ejercicio implicarán una trascendencia crucial en la materialización de este ambicioso proyecto. El equipo de gobierno pretende introducir la reconstrucción y adecuación del edificio de la avenida del Parque en la próxima convocatoria de fondos europeos.

Este equipamiento municipal contendría, si fructifica el diseño fraguado por el gobierno local del PP, la propia delegación de Servicios Sociales, con la totalidad de sus dependencias; un segundo centro de día para personas mayores; y numerosos locales donde, mediante cesiones, alojarían sus sedes asociaciones asistenciales.

"Edificio social y multiusos"

Fuentes municipales denominan como «edificio social y multiusos» el concepto general a implantar en un complejo vinícola adquirido por el Ayuntamiento en 2007, tras abonar un importe, determinado por el justiprecio, de 1,6 millones. La máxima catalogación conferida por el PGOU a esta edificación civil otorgó potestad a la familia propietaria para solicitar una expropiación forzosa requerida en el año 2003.

Aun con la última reforma integral, el Centro Municipal de Servicios Sociales, ubicado en la calle Vendimia, carece de extensión suficiente para atender el volumen de ciudadanos y trabajadores englobados en el edificio, arguyen las mismas fuentes. La próxima oferta de empleo público añade otros dos trabajadores sociales y, definitivamente, «se ha quedado chico».

Desde el Ayuntamiento, más allá de la inversión principal que aguardan a través de convocatorias europeas, con el presupuesto de este costoso proyecto todavía por perfilar, también han iniciado «contactos» con la consejería de Inclusión Social con el objetivo que «participe» en la financiación y cristalice otra vía de captación de subvenciones.

Otra finalidad radica en dotar a Lucena de un segundo centro de participación activa de mayores, al objeto de dividir una prestación actualmente concentrada en la calle Plaza del Mercado, en el ámbito este del municipio, y dinamizarlo con multitud de actividades. El Consistorio contempla la opción de que la Junta aporte, más allá de recursos económicos, personal para atender este servicio diurno. Entre las ventajas, aparte de armonizar prestaciones entre los dos sectores de la localidad, emerge la cercanía de un potente y atractivo recinto de esparcimiento y ocio, con presencia de máquinas de calistenia, en el Paseo de Rojas.

Y, por último, alcanza igualmente relevancia el deseo de ofrecer estancias operativas y con extensiones adecuadas al eficaz, comprometido y diverso puzle de colectivos asistenciales del municipio. Un propósito que agruparía a estas entidades, en estos momentos, dispersas por diferentes ubicaciones en el mapa del municipio.

Conservación de fachada y el patio de entrada

La degradación estructural, la ineficacia de intermitentes actuaciones y el abandono sistemático han desembocado, desde hace años, en el estado ruinoso, tras el desplome de muros y paramentos, de una edificación histórica definida, en su ficha correspondiente, como «de alto valor arquitectónico y tecnológico». 

La suciedad crónica, la incursión de plagas de animales y la emanación de olores pestilentes han lastrado a esta finca en repetidos e insistentes episodios.

La readaptación del edificio, por las directrices recogidas en el PGOU, habrá de respetar la composición original de la fachada y el patio de entrada, así como otros accesos, y el plan de obra deberá asimilar la estructura original y general del inmueble. 

El PP, primero, desde la oposición, rechazó la ejecución de un parking subterráneo y, días después de tomar posesión, el nuevo gobierno municipal confirmó la paralización de los trámites impulsados por el anterior gobierno local socialista.

En épocas pasadas, la imposibilidad de acumular recursos económicos, inconvenientes técnicos y vaivenes políticos frustraron otras ideas, consistentes en establecimientos turísticos, de restauración o comerciales, en un «magnífico ejemplar de la ingeniería industrial local», según plasma expresamente el PGOU.