Reportaje

Entre los últimos de Filipinas

Cabra homenajea al capitán Enrique de las Morenas y Fossi en el 125 aniversario de su muerte en la defensa de Baler, el último reducto del imperio español creado tras el descubrimiento de América.

Supervivientes del destacamento de Baler fotografiados el 2 de septiembre de 1899, a su llegada a España.

Supervivientes del destacamento de Baler fotografiados el 2 de septiembre de 1899, a su llegada a España. / CÓRDOBA

José Moreno

José Moreno

El chiclanero Enrique de las Morenas y Fossi, ha dejado de ser gracias al instituto del que fue alumno, el Aguilar y Eslava, algo más que la placa rotulada con su nombre en una céntrica calle de Cabra que antiguamente y popularmente aún se denomina «Coleta», en recuerdo de Ángel Coleta, jurado del Cabildo de Cabra en 1626.

e las Morenas, que hace unos días recibió un homenaje organizado por el Instituto-Fundación Aguilar y Eslava, fue el capitán de aquel contingente de 54 soldados españoles que en el conocido como sitio de Baler en la isla de Luzón, defendió durante 337 días -del 1 de julio de 1898 al 2 de junio de 1899- el último reducto de lo que aún quedaba del ya desmembrado imperio español en donde un día, se dijo que nunca se ponía el sol, ante el asedio al que fue sometida la iglesia balereña, por parte de los insurrectos filipinos y que por aquella gesta, pasaron a la historia como los “últimos de Filipinas”.

Si bien nació en la localidad gaditana de Chiclana el 23 de mayo de 1855, en Cabra siempre se le ha considerado como un egabrense más, ya que en esta se fijó la residencia familiar tras ser trasldado su padre, el baenense Enrique de las Morenas y Costadoat para ocupar su plaza de juez de instrucción.

Tras cursar sus estudios en Cabra, inicia su carrera castrense, ingresando con 19 años de edad como cadete en la Academia Militar donde recibió el grado de alférez.

A partir de entonces, va ascendiendo por méritos, tras tener una intervención destacada en la última guerra carlista, que le llevó a ser teniente con tan solo 20 años de edad.

En varias campañas

Interviene también en las campañas de Cataluña y del Norte, con el Regimiento de La Lealtad, donde las crónicas de la época destacan su entereza de carácter y el deseo de intervenir en las comisiones de mayor peligro.

Posteriormente sirve en varios regimientos y solicita varios permisos para trasladarse a Cabra, por razones familiares y personales, como el solicitado en marzo de 1877, por la necesidad de atender a su madre, donde permanece hasta el año 1880, en que se reincorpora al servicio activo. Primero en el Batallón del Depósito Militar de Lucena y luego en otros destinos en la península.

El 18 de junio de 1883, se casa en Baena, en la parroquia de San Bartolomé, con Carmen Alcalá y Buelga, manteniendo su residencia a Cabra.

El 4 de diciembre de 1895 asciende al grado de capitán de infantería. Por ese tiempo estaba en la situación de Reserva Activa y residiendo en la ciudad de Baena.

Enrique de las Morenas y Fossi.

Enrique de las Morenas y Fossi. / josé moreno

Cuando estalló la insurrección de Filipinas, en agosto de 1896, pidió el reingreso al servicio activo, llegando a las islas asiáticas a principios de 1897 y donde tras ser nombrado Gobernador Civil y Militar del Distrito del Príncipe, embarcó en Manila rumbo a Baler el 7 de febrero de 1898 para hacer frente a la sublevación del pueblo tagalo y para lo que fue nombrado comandante político-militar de un destacamento de cincuenta soldados.

A partir de ahí, se refugian en la iglesia de Baler, resistiendo y rechazando las ofertas de rendición, incluso después de que el 10 de diciembre de 1898, se firmara en París el tratado por el que España cedió a Estados Unidos las islas de Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam, poniéndose fin a un imperio surgido tras el descubrimiento de América en 1492.

De las Morenas falleció en la defensa de Baler el 22 de noviembre de 1898. Sus restos descansan desde 1904 junto a los «últimos de Filipinas» en el Panteón de los Héroes de Cuba y Filipinas en el cementerio madrileño de La Almudena.

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