Entrevista | Francisco Javier Cano Delegado de la Federación Andaluza de Caza en Córdoba

«Nos preocupa la falta de gente joven en el mundo de la caza»

Francisco Javier Cano es el delegado en Córdoba de la Federación Andaluza de Caza.

Francisco Javier Cano es el delegado en Córdoba de la Federación Andaluza de Caza. / A.J. GONZÁLEZ

Rafael Valenzuela

Rafael Valenzuela

El Centro de Exposiciones Ferias y Convenciones (CEFC) acoge desde el jueves Intercaza, la Feria del Ocio, Caza, Turismo y Medio Ambiente, que alcanza su 25 aniversario. Se trata de un certamen en el que la actividad cinegética acapara el mayor protagonismo. De la actualidad del sector hablamos con el máximo representante de un colectivo que cada año moviliza en Córdoba a más de 16.000 personas en sus distintas modalidades.

Intercaza ha tenido sus altibajos y este año vuelve con un formato nuevo. La Diputación de Córdoba dice que se ha hecho para que se celebre antes de que empiece la temporada y que los cazadores puedan prepararse con tiempo. ¿Cómo lo valoran ustedes desde el sector?

Bueno, pues lo valoramos positivamente, porque hay que tener en cuenta que cuando se hacía a finales de septiembre, todos los organizadores de cacerías, sobre todo, ya tenían su año más o menos averiguado. Y la feria, que es una feria para vender o un escaparate para que la gente conozca todo, ahora en junio, pues está recién publicada la orden de veda y las fechas de las monterías puestas. Así que el cazador empieza ya a ir preparando su equipo para tenerlo a punto el día 11 de agosto, que es cuando abre la caza, sobre todo el conejo. La caza mayor es después, en octubre, pero la del conejo y la media veda de paloma y codorniz empieza ya mismo. Así que vemos positivamente la fecha de junio. Creemos que viene mejor que en septiembre.

¿Y cómo se presenta la temporada? Hace unos días se concedió un permiso especial para la caza del conejo. Porque la superpoblación de conejo sigue siendo todavía un peligro en algunas zonas y en otras, sin embargo, parece que escasea, ¿no?

Sí, sí, efectivamente. El conejo, hay zonas donde la densidad de población no es tan alta como hace unos años, pero sigue siendo alta. Pero hay otras, como bien dice, donde prácticamente es inexistente. Donde antes había muchísimos conejos, ahora hay menos, pero ¿qué pasa con el tema de la emergencia? Pues que hay zonas, puntos concretos, en los que hay que hacer intervenciones de capturar en vivo para trasladarlos dentro del propio acotado. Es decir, cuando están haciendo daño en un cultivo, hay que coger los conejos que se pueda y llevarlos a otro sitio. No es que haya una cantidad enorme de conejos, pero se necesita tener esa herramienta para poder utilizarla en sitios muy concretos.

¿Las lluvias y la menor sequía de este año se van a notar en algo en la recuperación de la cabaña cinegética?

Sí. Se está notando, sobre todo por las aguas que hubo en Semana Santa, que cayeron, prácticamente, por toda la provincia, eso se está notando. Y se está notando mucho en los cultivos, con lo cual eso significa que hay más comida y más agua en el campo, que se etá regando. De ese modo se beneficia también la fauna. Que haya humedad, que haya cultivo, significa que hay comida y también hay refugio para poderse esconder de los depredadores. Eso viene muy bien. El agua siempre viene bien. Lo que era muy malo era lo que teníamos antes, la sequía.

Supongo que será especialmente favorable para la caza mayor porque las reses tendrán un poco más de envergadura, ¿o no es así?

Sí. En general para todas las especies y para la caza mayor, por supuesto. Al haber más comida, pues también echan mejores trofeos. O sea, no es como cuando hay sequía, que los trofeos son débiles. Ahora van a echar unos trofeos en condiciones. Aunque los cazadores estamos siempre pendientes de que las reses estén bien alimentadas. Pero no es lo mismo lo que está de forma natural en el campo que lo que se da de comer en verano, que lo pongamos nosotros. Eso es un alivio. Como le digo, no es lo mismo que haya pasto y agua de manera natural. Eso es fundamental.

Aunque esta temporada se presente mejor, el colectivo sigue teniendo algunas preocupaciones. ¿Cuáles son los problemas que ahora mismo preocupan especialmente a los cazadores cordobeses?

¿Lo que nos preocupa principalmente? Te voy a decir dos cosas. Una, la falta de gente joven en la actividad. Y eso que desde la federación estamos intentando darnos a conocer con algunas actividades, como el tema de Volando con la naturaleza o Mi perro de caza o Huellas, que son actividades para que la gente joven conozca un poco más lo que es el campo, lo que no se enseña, que no es lo que dicen nuestros detractores. No los enseñamos a cazar. Lo que les enseñamos es la verdad, lo que es la actividad y que después ellos puedan libremente elegir si quieren ser cazadores o no, pero que conozcan la verdad no lo que le están contando. Les están contando o media verdad o directamente mentiras. No sé. Eso es lo que nos está afectando un poquito. Y, luego, en cuanto al tema de las densidades, intentamos que la caza sea una actividad sostenible. Nosotros estamos todo el año cuidando el medio ambiente.

Volviendo al origen de la conversación, Intercaza, ésta y otras ferias que se celebran, tienen un marcadísimo carácter comercial y empresarial. La caza mueve un volumen importante de dinero en la provincia de Córdoba , ¿tiene los datos?

Digamos que se habla de 20 millones de euros, pero la verdad es que, entre gasto directo e indirecto, se superan los 300 millones de euros. En Andalucía se llega casi a los 3.000 millones y en España a los 6.000 o 7.000. La caza es una actividad que mueve bastante economía en los pueblos, sobre todo los pequeños. Es una inyección económica bastante importante, pero lo importante para mí, digamos, es el componente social que tiene la caza en Córdoba. Hay más de 200 sociedades de cazadores. Eso genera que se fije la población al territorio. Todos los pueblos tienen sociedad de cazadores, en algunos pueblos hay varias.

¿Cuántos cazadores suman entre todas estas asociaciones en Córdoba?

Tenemos, aproximadamente, unos 16.000 cazadores federados de un total de unas 30.000 licencias de armas. En Andalucía somos casi 100.000 federados. Somos la segunda federación por número de licencias federativas, después del fútbol.

¿De qué manera se nota el descenso ese del que hablaba usted en la incorporación, en el relevo generacional, a la actividad en los últimos años en Córdoba en cuanto a cazadores federados?

En Córdoba no. Aquí hemos ido creciendo, pero en general sí. En Andalucía, de unos 110.000 que había, estamos en 95.000. Los cazadores van cumpliendo años o empiezan a tener problemas físicos que los obligan a dejar la actividad. Y eso, lógicamente, va restando cazadores. Por eso es necesario incorporar a la gente joven. Es una cosa que nos preocupa bastante y, en parte, alguna culpa la hemos tenido nosotros, porque no hemos sabido comunicar bien nuestra actividad. Y por eso la feria Intercaza es buena, porque es un escaparate importante. Es un intercambio entre la caza y el público general, que la puede visitar de forma gratuita y en un espacio espectacular.

Otro tema que también ha sido controvertido es la Ley de Protección Animal, que se ha encontrado con algunas discrepancias. Una de ellas acerca de los perros de caza.

Nuestra postura es, por supuesto, que debe haber una ley de protección animal. En este caso, la que hay ahora excluye a los animales de la caza, tanto los perros como la cetrería o los hurones. Todo eso queda fuera de la ley. Pero nosotros no estamos de acuerdo con esta ley actual. Sí queremos que haya una ley de protección animal, por supuesto. Y estamos a favor del maltrato cero, del abandono cero. Eso totalmente. No concebimos que se maltrate a un animal o lo abandonen. Para los cazadores de verdad es impensable que se pueda abandonar un perro. Todos los años sale la cantinela de que se abandonan unos 50.000 galgos. Eso es mentira. Eso es una cantinela que se han inventado. Porque es que no hay 50.000 galgos. Si los hubiera sería una barbaridad. Y, además, el mismo Seprona ha dicho que no es cierto. En el abandono total de perros que hay en Andalucía, solo un 8% pertenece a razas que son de caza. El resto son de mascotas de personas sin escrúpulos que se cansan de una animal y lo abandonan.

Entonces, para concretar, con qué punto de esta ley, desde la óptica de los cazadores, están en desacuerdo?

Pues esta ley debería dejar que los cazadores, como siempre se ha venido haciendo, críen con sus propios perros o con los de amigos, que no tengan que hacer un curso para poder tener un animal. Esto lo que viene buscando es chiringuitos y tiendas de cursos y demás.

Suscríbete para seguir leyendo