Una mujer, vecina de una localidad de Córdoba, se enfrenta a tres años de prisión después de que la Guardia Civil descubriese que había urdido un plan para estafar a su aseguradora con denuncias falsas de robo.

En una primera ocasión, la acusada denunció la sustracción de su bolso mediante un tirón por parte de unos supuestos asaltantes. Según consta en el escrito de acusación de la Fiscalía de Córdoba, aseguró que portaba unos 400 euros en efectivo. La susodicha puso los hechos en conocimiento de la Benemérita y, con la denuncia interpuesta, procedió a reclamar a la compañía una cantidad superior a los 600 euros, que le fue concedida.

Una vivienda presuntamente desvalijada

Unos diez días después, sus pretenciones aumentaron y la acusada denunció un presunto robo en su domilio. Al parecer, expuso que entraron a su vivienda forzando la puerta de entrada y la desvalijaron. Según ella -así lo enumera la Fiscalía- se llevaron electrodomésticos, aparatos electrónicos, joyas y dinero en efectivo.

Acudió, de nuevo, al puesto de la Guardia Civil y, siguiendo el mismo modus operandi, reclamó a la aseguradora más de 2.800 euros a razón de efectos y desperfectos. Sin embargo, la Guardia Civil evitó que fructiferara ese plan para beneficiarse a costa de la compalía al detectar el ardid.

El Fiscal, ahora, la acusa de un delito continuado de estafa y solicita para ella, a la Audiencia Provincial, tres años de prisión, teniendo en cuenta su condición de reincidente. Años antes, la acusada fue condenada a más de un año de cárcel por un delito de estafa en otra provincia andaluza.