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ENTREVISTA | Antonio Ruiz Presidente en funciones de la Diputación de Córdoba

«Creo que se cuenta poco con los alcaldes y alcaldesas y con la militancia»

Antonio Ruiz, en el Ayuntamiento de Rute, donde ahora ha pasado a la oposición.

Antonio Ruiz, en el Ayuntamiento de Rute, donde ahora ha pasado a la oposición. / MANUEL PADILLA

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Rafael Valenzuela

Rafael Valenzuela

Córdoba

Antonio Ruiz Cruz ha sido secretario general de los socialistas cordobeses, alcalde de Rute y en estos días acaba su segundo mandato al frente de la Diputación de Córdoba. Antes de ceder la vara de mando provincial al PP, hace una valoración de la situación política de la provincia y de la formación a la que pertenece.

Una vez pasado el 28M, ¿ha asumido ya su nueva situación?

Claro. Los resultados son los que son, son indiscutibles. Son malos. Hemos perdido 12 alcaldías, el Partido Popular nos gana en número de alcaldías y se ha perdido la Diputación. Los resultados son esos. Ahora lo que hay que pensar es en trabajar para revertir esa situación y desde la unidad del partido, que es lo que ahora mismo mucha gente dentro de él echamos de menos.

¿Qué explicación da a lo que ha ocurrido en su pueblo?

Yo creo que mucha gente no ha votado pensando en el municipio, ni en la gestión, ni en la candidatura, sino que simplemente ha sido un voto más pensando en otras claves, en clave nacional. Donde teníamos más margen de diferencia hemos aguantado perdiendo concejales y donde teníamos menos diferencia ha sido mucho más difícil.

«El electorado no ha votado pensando en el municipio sino en la política nacional»

Usted ha sido secretario general del PSOE cordobés, presidente de la Diputación y alcalde de Rute, ¿cómo afronta esta nueva etapa de su vida? 

Pues la afronto con esos resultados que no nos gustan. Sabiendo que políticamente hay por delante una etapa en los próximos cuatro años con un mandato corporativo en lo local y en la Diputación de Córdoba que va a ser muy complicado, porque el PP gobierna en la Junta y va a gobernar en la Diputación. Con esos resultados del 28 de mayo, hay que afrontar esa etapa con responsabilidad y construyendo el proyecto socialista fuerte y solvente que necesita esta provincia, la comunidad autónoma y el país. Ahora, más que nunca, es cuando hay que contar con todos los compañeros y compañeras que pueden aportar algo y no lo estamos viendo así. No lo hemos visto en el proceso de elaboración de listas.

¿Cómo valora esta nueva situación que se ha generado en el PSOE en Córdoba?

Creo que en realidad se cuenta poco con los alcaldes y alcaldesas y con la militancia. En el proceso de elaboración de listas para el Congreso y para el Senado se han celebrado asambleas en todos los municipios y las agrupaciones del Partido Socialista y, luego, realmente, lo que ha votado la militancia no ha tenido ese reflejo en las listas que se han aprobado. Y, por tanto, existe ese descontento en la militancia porque a la hora de la verdad, en estos momentos, estamos viendo que no se cuenta realmente con lo que la militancia decide. Pasa igual con la lista que ha aprobado la Ejecutiva provincial para la Diputación de Córdoba para los once diputados que van a estar en la oposición. Lo cierto es que recibo muchas llamadas de alcaldes, alcaldesas y portavoces de los grupos municipales que no entienden cómo se puede aprobar una lista para la Diputación sin contar con el territorio, sin contar con ellos. Los alcaldes, alcaldesas y portavoces exigen en la Diputación un grupo fuerte, solvente, y eso es normal, porque, al final, ellos y ellas son los que mejor conocen la realidad en sus municipios y sus comarcas y, además, conocen esa dificultad que va a haber en los próximos cuatro años, desde el punto de vista político, con el gobierno del PP tanto en la Junta como en la Diputación. Además, siempre lo habíamos hecho justo al contrario.

¿Al contrario cómo?

Cuando yo era secretario general, y me consta que con los anteriores también, nos reuníamos con los municipios que integran cada partido judicial y si ellos tenían una propuesta unánime o mayoritaria, esa es la que aprobaba la Ejecutiva provincial. Ahora no ha sido así, ha sido ya directamente una propuesta de la Ejecutiva que no se corresponde con la realidad tal y como la ven los alcaldes, alcaldesas y portavoces. Yo creo que hay que escuchar al territorio, por esas razones que he dicho, y los alcaldes, alcaldesas y portavoces son los que tienen que decir qué grupo quieren en la Diputación.

«Tiene que haber consenso para conformar el grupo de personas que irán a la Diputación»

¿Es generalizado ese descontento del que me está hablando?

Por la gente que me llama, es bastante generalizado. Y yo lo que instaría a la dirección provincial es a que hable con el territorio, pero que hable escuchando sus propuestas, porque realmente eso es lo que va a permitir conformar un grupo provincial socialista que sea solvente, fuerte y que esté preparado para, conociendo la Diputación y los ayuntamientos, hacer una oposición responsable, crítica, y para trabajar por todos los municipios de la provincia.

Usted me dice que tradicionalmente se han elegido los diputados tras escuchar a las comarcas, ¿qué criterios se han seguido en esta ocasión?

Eso habría que preguntárselo a la dirección provincial porque, desde luego, no es el criterio que los alcaldes y alcaldesas requieren para su territorio. Eso, yo creo que es evidente y que, por tanto, habría que corregirlo. Porque, insisto, necesitamos un partido unido, fuerte. Yo recuerdo el lema del último congreso provincial, que era La fuerza de la unidad, pero parece que el criterio ahora es la unidad a la fuerza. Y eso nunca funciona, e, insisto, necesitamos esa unidad real de todo el partido para afrontar el próximo reto que tenemos, que es luchar para que el próximo 23 de julio sigamos teniendo un gobierno del Partido Socialista, un gobierno progresista, un gobierno que luche por los derechos de los ciudadanos y ciudadanas y frenar esa ola que estamos viendo de la derecha con la ultraderecha. Ahora, en la constitución de los ayuntamientos y comunidades autónomas estamos viendo que no tienen reparo ninguno en pactar Partido Popular y Vox, cueste lo que cueste. Estamos viendo las consecuencias que está teniendo, por ejemplo en la igualdad, la memoria... Para luchar contra eso necesitamos un partido unido, fuerte, que cuente con el territorio, con lo que opinan los representantes municipales y que esa opinión no solo sea escuchada sino tenida en cuenta y que, al final, las propuestas cuenten con ese consenso de todo el territorio.

«El lema de nuestro congreso era la fuerza de la unidad, pero parece que el criterio ahora es la unidad a la fuerza»

Usted ha presidido la Diputación en coalición con IU. Este año no parece haber acabado de funcionar ese entendimiento que en otras ocasiones se ha propuesto desde las organizaciones provinciales para cerrar pactos y parece que algunas agrupaciones locales han tomado sus propias decisiones. 

Desde la experiencia como secretario general, siempre hemos cuidado tener esos acuerdos con Izquierda Unida, que permitiesen tener gobiernos progresistas en aquellos municipios que fuese posible. Yo desconozco el trabajo que se ha hecho en ese sentido, pero reconozco que es muy significativo que perdamos una alcaldía, quizás la de Puente Genil sea la más significativa, porque no se ha propiciado ese entendimiento que, al final, por lo visto, no es posible. Entiendo que tendríamos que volcar nuestros esfuerzos para no perder una alcaldía como esa. Hay que tener en cuenta que solo gobernamos en un municipio de más de 20.000 habitantes y ese acuerdo en Puente Genil hubiera sido muy importante. 

En las últimas convocatorias electorales, autonómicas y locales, el PP ha ido experimentando en Córdoba un aumento constante, pero, pese a la situación que usted me describe del partido, ¿se esperaba el PSOE estos resultados o se confiaba en la inercia de ser históricamente una provincia de izquierdas?

No. Yo creo que, realmente, nadie, ni siquiera el Partido Popular, esperaba los resultados de las últimas municipales. Es la primera vez que tiene más alcaldías que el Partido Socialista, han ganado la Diputación, han ganado las elecciones y, por tanto, yo creo que eran unos resultados que... bueno, estábamos más confiados en que en las municipales se vota a la persona, pero, realmente, al final parece que una parte del electorado ha votado pensando en clave de política nacional. Pero, precisamente por eso y tomando buena nota, habría que tener un proyecto de unidad con el que todo el mundo pueda aportar y hay capitales políticos importantes. Por ejemplo, la gestión que se ha hecho en la Diputación en estos ocho años, que tiene el aval y la valoración muy positiva de todos los alcaldes en la provincia. Esa buena gestión es un capital con el que también se debería contar. 

«Creo que ni el Partido Popular se esperaba esos resultados en las municipales»

Entonces, ¿cree que no se ha considerado este bagaje, ese capital político que tiene el partido, en esta nueva etapa iniciada tras el último congreso?

Yo creo que ese capital, efectivamente, no se ha utilizado de la forma en la que se debería haber hecho, pero, bueno, eso ya es lo de menos. Ahora, lo importante es tener ese consenso de todo el partido en lo que tenemos de manera inmediata, que es la conformación del grupo provincial, que es algo trascendente, porque son cuatro años para trabajar en todos y cada uno de los municipios, en todas y cada una de las comarcas y ahí, insisto, necesitamos un grupo provincial fuerte, solvente, que tenga ese conocimiento y, sobre todo, que sea el que los alcaldes, alcaldesas y portavoces estimen más oportuno.

Pero eso ya está decidido, ¿no?

Bueno, hay una propuesta de la Ejecutiva provincial que yo espero que la reconsideren y hablen con los alcaldes y alcaldesas y con los portavoces para que realmente hubiese ese consenso que ahora mismo, por las llamadas que yo recibo cada día, pues no lo tienen.

Ha mencionado varias veces su presidencia de la Diputación y, además, ha estado al frente de un equipo de gobierno en coalición, ¿qué balance hace de ese paso suyo por la institución provincial?

Yo hago una valoración bastante positiva. Han sido dos mandatos corporativos. El primero, en el que le dimos completamente la vuelta al modelo de Diputación que habíamos recibido del mandato anterior con el gobierno del PP. Volcamos todos los recursos para que los municipios tuviesen capacidad de dar respuesta a las necesidades de sus vecinos. Esa etapa fue muy buena y muy valorada por los alcaldes y alcaldesas. Y, luego, el siguiente mandato ha sido muy difícil para todos, con la pandemia y la guerra. Creo que la Diputación dio un paso al frente desde el primer momento. Sin la labor que se ha realizado y la que han desarrollado también los ayuntamientos, la situación hubiera sido muchísimo más complicada. Y en el cogobierno con Izquierda Unida nos hemos centrado siempre en lo que nos unía y no en lo que nos separaba. 

Acostumbrado a tanto frenesí político y de gestión, con varios cargos a la vez en distintas administraciones y en el partido, ¿cómo llevará no tener tanta presión ahora que será solo concejal de su pueblo?

Lo cierto es que cuando se entiende la política como la entendemos muchos, como una vocación de servicio público, es verdad que se le echan muchísimas horas; los problemas de tus vecinos y vecinas o de toda la provincia, los haces tuyos, te los llevas a casa y los intentas solucionar. Exige un nivel de implicación altísimo. Ahora, es verdad que se nota que ese peso en los hombros ha bajado bastante, pero cuando se tiene esa vocación de servicio público, porque yo entiendo que la política deber ser absolutamente vocacional, aunque esté en una situación más relajada en lo personal, sigo con una notable preocupación en lo político porque realmente veo esa ola de la derecha y la ultraderecha y que tenemos que volcarnos en las elecciones generales del 23 de julio para pararla y para que España siga teniendo un gobierno de la gente, un gobierno progresista. También estoy preocupado porque, a veces, en la dirección provincial en este caso no ves esa búsqueda de la unidad que yo considero absolutamente necesaria en estos momentos tan complicados. Por eso, porque tengo esa responsabilidad con mi partido y con mis ideas, creo que es el momento de decirlo, de pedirle a la dirección provincial que cuente con los alcaldes y alcaldesas y con los portavoces porque si no, lo que salga no tendrá ese respaldo que hoy es más necesario que nunca. 

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