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Constitución de los ayuntamientos

Aurelio Fernández devuelve la Alcaldía al PP en Lucena con el apoyo de los dos concejales de Vox

El nuevo alcalde apela «al diálogo y a la responsabilidad» en la nueva Corporación municipal

Agradece al regidor saliente, Juan Pérez, "haberse entregado en cuerpo y alma" a su ciudad

El anterior alcalde, Juan Pérez, entrega el bastón de mando de la ciudad a su sucesor, Aurelio Fernández.

El anterior alcalde, Juan Pérez, entrega el bastón de mando de la ciudad a su sucesor, Aurelio Fernández. / CÓRDOBA

Diario CÓRDOBA

Diario CÓRDOBA

La Alcaldía de Lucena cambia de siglas políticas 24 años después. Aurelio Fernández ya preside el Ayuntamiento. El nuevo primer edil ha reiterado durante su investidura este sábado apelaciones al trabajo conjunto, a la pluralidad y al entendimiento y ha excluido cualquier referencia al acuerdo con Vox, únicamente «verbal», aseguran fuentes populares, que ha garantizado la mayoría absoluta en la votación.

El PP, que ostenta 10 ediles -a no de la mayoría absoluta-, ha recibido el respaldo de los dos concejales de Vox. Un pacto que, por el momento, ninguna de las fuerzas políticas ha explicado. El resto de la oposición se ha abstenido.

Aurelio Fernández, séptimo alcalde de la democracia, sentenció durante su intervención que «no hay honor más grande que ser alcalde de Lucena». A Juan Pérez, su predecesor y quien le entregó el bastón de mando, le agradeció «haberse entregado en cuerpo y alma» a su ciudad. Desde «la humildad» que impone la «nueva realidad política municipal», el recién elegido alcalde insistía en emplazar a los 21 concejales «al diálogo y a la responsabilidad», como premisas que conducirán hacia una «gestión solvente y resolutiva». 

Entre algunos destellos de su acción política, ha citado las políticas sociales, «para ayudar a quienes más lo necesitan», o la defensa de una Lucena «igualitaria y diversa», mientras se difunde la exigencia de Vox de eliminar la delegación de Igualdad. Precisamente los dos ediles de Vox ocuparon al comienzo la presidencia. Ante un salón de plenos repleto, los 21 concejales juraron o prometieron su condición. Únicamente Miguel Villa, concejal de IU, modificó la fórmula ordinaria y omitió «la lealtad» al Rey para comprometerse, entre algunos silbidos, con «mis vecinos y los principios políticos republicanos, feministas, de defensa del medioambiente». 

Desde la oposición, intervenciones impregnadas de predisposición a la cooperación, aunque con la alianza entre el PP y Vox sobrevolando la investidura. Por IU, Miguel Villa aludía a Lucena como «ciudad de acogida o exenta de violencia machista». Laura Sánchez (Vox) advirtió al PP de que lo «fiscalizarán» y limitó sus iniciativas a los «lucentinos y extranjeros que residan de forma legal».

Jesús López (Cs) habló de «lealtad» y reivindicó «la armonía». Teresa Alonso, por el PSOE, ensalzaba «el municipalismo» y le afeaba al PP que discurra «por la senda de la desigualdad». Finalmente, el portavoz popular, Francisco J. Aguilar, calificó de «abierto y pensado para todos» el nuevo gobierno municipal. 

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