Un rayo podría librar a una empresa eléctrica del norte de Córdoba de un incendio forestal en una localidad de esa zona. El fuego, que tuvo lugar hace cinco años en un paraje natural -dehesa de encinas, principalmente- durante una época del año de alto riesgo, arrasó unas 140 hectáreas de masa forestal. Durante 24 horas, varias dotaciones de bomberos, con medios aéreos y terrestres, tuvieron que hacer frente a las llamas.

El incendio acabó en manos de la justicia y el responsable de una eléctrica que cuenta con un tendido eléctrico en la zona de origen está acusado de un delito de incendio forestal por imprudencia grave.

"Falta de mantenimiento" del tendido

La Fiscalía considera que el incidente se produjo por una "falta de mantenimiento de la línea eléctrica" y que esta persona "omitió las diligencias debidas para ordenar los trabajos a la empresa".

La entidad, continúa diciendo el Fiscal, "no empleó las medidas a su alcance para evitar que las ramas de los árboles no rozasen la línea". Porque la Fiscalía entiende, según se desprende del escrito al que ha tenido acceso este periódico, que los cables, al tocar con la copa del árbol, hicieron que saltasen partículas incandescentes que, al entrar en contacto con el combustible vegetal, prendió y el fuego se extendió rápidamente, favorecido por las condiciones meteorológicas.

La prueba pericial apunta a un rayo

Estos hechos son constitutivos, según el Ministerio Fiscal, del delito mencionado, al que correspondería una pena de un año y seis meses de prisión, así como una multa de 12 euros diarios durante 15 meses y una indemnización de 4.800 euros para la propietaria de una finca afectada y otra para la Junta de Andalucía por los costes de extinción.

Sin embargo, pruebas periciales aportadas a la causa apuntan a un rayo como posible desencadenante del incendio y descarta, como desencadenante, al tendido eléctrico, ya que el suceso "habría quedado automáticamente anotado por el sistema de registro de incidencias de la empresa". El perito también contradice la declaración de un agente forestal en cuanto a la ubicación del origen de las llamas.