Baena recupera tras dos años sin poder celebrarse la Feria de la Tapa Cofrade. Aunque lo ha hecho con una novedad muy importante, y es el cambio de ubicación. Ha pasado de celebrarse en la caseta municipal, al Palacio de Congresos, situado en pleno polígono industrial. Afortunadamente, el público ha respondido a esta celebración, que es la antesala de la Feria Real, que comenzará el próximo miércoles. 

Hay que recordar que este evento surgió de la mano de Bodegas Jesús Nazareno, que hace diecisiete años organizó su primera cata del vino de Baena. Un año después se unió la Agrupación de Cofradías para celebrar en el mismo espacio la Feria de la Tapa Cofrade. El objetivo era que las hermandades y cuadrillas que montaban un estand estuviesen los años necesarios para lograr sus fines y dejar su lugar a otra. Sin embargo, esto ya no es obligatorio, aunque, según cuenta el presidente de la Agrupación de Cofradías, Guillermo Bernal, estos últimos años hay hermandades que han dejado la tapa, lo que ha posibilitado la participación de nuevas. 

En un principio cada hermandad o cuadrilla ofrecía dos tapas distintas, pero desde hace unas ediciones se ha reducido a una. De todas las maneras sigue siendo una gran oferta porque son un total de 22 las tapas que pueden degustarse. Las hay de todos los tipos, desde las más clásicas como tortilla de patatas, croquetas, pinchitos y montadito, a alguna más original como las tosta de solomillo con cebolla caramelizada. Para acompañar, nada mejor que los caldos de Bodegas Jesús Nazareno, desde Cancionero, verdejo, Solera, Morana, vino nuevo de tinaja, el tinto Virrey del Pino y el PX. Este último marida con los postres.

El éxito de la tapa cofrade ha quedado demostrado porque con el cambio de ubicación no se ha reducido la afluencia de todos los años. A eso ha ayudado el servicio de autobús gratuito.