Habitantes en Villaharta: 640 (en 2021).

Dormir (convenio con la Federación del Camino):

Buhardilla Camino Mozárabe. 20 euros. (625032975).

Hostal El Cruce. 15 euros. (957367233).

Albergue Municipal, 10 euros (616441592).

Comer: Entre otros, bar Teo, Santa Elisa y bar Mirasierra.

Transportes:

Linesur: 957429030.

Taxi: 696820276.

Ayuntamiento y Policía Local: 957367061.

Centro de salud. 670947560.

Seguridad: APP Alertcops.

Desde la iglesia de Santa Bárbara salimos de Cerro Muriano por la acera derecha de la antigua travesía de la N-432. De hecho, en esta no muy cansada etapa iremos zigzagueando entre el trazado anterior de la carretera nacional y el actual, por caminos paralelos y vías de servicio para evitar la calzada asfaltada en lo posible. Entre estos trazados alternativos hay que incluir los restos de la antigua vía Item ad Corduba Emeritam, la autopista romana que unía dos de las tres capitales de provincias de Hispania, la de la Bética y la Lusitania, y que, previsiblemente, llevó durante el emirato a los primeros peregrinos hacia Mérida, la Vía de la Plata y al final Santiago. Así es, al menos, hasta cruzar el núcleo de la base militar y llegar hasta El Vacar, donde el itinerario romano bajaría hasta quedar sepultado por el actual embalse de Puente Nuevo, mientras que el peregrino de hoy debe seguir por el camino de servicio de la N-432 hacia la Cuesta de la Matanza, siguiendo las indicaciones con placas del Camino Mozárabe.

Cerro Muriano-Villaharta

Más tarde nos incorporaremos a la pista terriza que se dirige a la derecha hacia el monasterio de Pedrique, que nos queda lejos, ya que seguimos zigzagueando junto a la carretera nacional. En otros quinientos metros, antes de dar con la carretera, veremos el restaurante Santa Elisa, que tiene las llaves de las dos fuentes de aguas ferruginosas que hemos pasado anteriormente. Toca al final ir en ascenso hacia Villaharta, a través de un senderito señalizado como GR. Poco después se van viendo construcciones y por un camino entre rocas entraremos más adelante en la localidad del fin de etapa.

Peregrinas junto a una señalización. OLYMPUS DIGITAL CAMERA

TOMAR LAS AGUAS, ENTRE OTRAS COSAS

Hemos hablado de las dos fuentes de aguas ferruginosas que ya aprovecharon los romanos y, después y especialmente, a finales del siglo XIX y principios del XX, con hasta un tren que hacía parada en los balnearios de Peñas Blancas y Fuente Agria. El actual balneario, en el cruce con el camino a Pedrique que dejamos ya atrás, es el heredero de aquellas instalaciones hidrotermales y otra opción para alojarse. Eso sí, por todo lo alto y con las comodidades del mejor hotel con encanto, para tomar las aguas a la antigua, en un moderno spa y tomar después lo que uno quiera. Tampoco, y pese a la moderada población de Villaharta, falta oferta para alojarse en la localidad (hay tres establecimientos registrados en la Asociación del Camino Mozárabe y su federación nacional) y disfrutar de la buena mesa.