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Diario Córdoba

EN EL DISEMINADO VIVEN 500 FAMILIAS

El Ayuntamiento de Lucena diseña un plan especial para el abastecimiento de agua en Campo de Aras

La Confederación ha desestimado las alegaciones de los vecinos sobre el precinto de la captación

Instalaciones que abastecen de agua Campo de Aras. Manuel González

Ocho meses después, y con un verano ya inminente, la inseguridad sobre la anulación del suministro de agua continúa alarmando a las aproximadamente 500 familias que habitan, permanentemente o por temporadas, en el diseminado de Campo de Aras, en Lucena. En los últimos días, el Ayuntamiento ha preparado un nuevo plan para intentar solucionar el problema.

Sucesivamente, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha desestimado las alegaciones formuladas por la asociación de vecinos Crisaras al expediente sancionador que ordena el precinto la captación hídrica, por considerarla irregular al hallarse en varios sectores sin urbanizar, y una sanción de 2.000 euros. Un recurso de reposición, a presentar en el plazo máximo de un mes, significa la finalización de la vía administrativa.

Tres opciones explora, actualmente, el Ayuntamiento al objeto de solventar, transitoria o definitivamente, una tesitura enquistada y que compromete un servicio básico. De forma oficial, por el momento, los residentes en este núcleo poblacional únicamente conocen dos de ellas.

La primera, y que comportaría un desenlace concluyente, consiste en la urbanización ordinaria y completa de esta área residencial y el desarrollo total de los suelos. Una vía que por su desorbitado coste y extenso plazo –dos de los tres sectores ni siquiera disponen de plan parcial- se antoja, actualmente, de imposible materialización. El edil de Urbanismo, César del Espino, ha afirmado que “es la mejor, por definitiva, pero la más difícil, compleja y larga en el tiempo”.

La “solución intermedia”, en palabras del concejal socialista, plasmada en un convenio, remitido a los propios afectados, radica en una solicitud, a la vez individual y colectiva, de Declaración de Asimilado o Fuera de Ordenación (DAFO). Esta figura jurídica, que propicia el acceso básico aun en un panorama de irregularidad de las edificaciones, implica un alto desembolso de tributos y, probablemente, impediría una iniciativa cohesionada de los habitantes de Campo de Aras. Desde Crisaras opinan que “es difícil que se lleve a efecto”.

Finalmente, “desde hace pocos días”, Urbanismo analiza una tercera vía, sintetizada en un Plan Especial para esta zona, acogida con entusiasmo tanto por el colectivo vecinal, que la define como “la más coherente y simple” como por la formación política Izquierda Unida y que, para Del Espino, “es la menos mala”. Orillada la configuración de un proyecto de infraestructuras para la zona este de Lucena, que abarcaría a Campo de Aras, y también a otros núcleos, el Ayuntamiento estudia impulsar este proyecto singular, amparado en la nueva Ley Urbanística de Andalucía. La administración local asumiría el liderazgo económico de la actuación, redactada por técnicos externos, y los gastos, posteriormente, se exigirían a los propietarios de los terrenos. Esta fórmula, incluso, permitiría acceder a subvenciones de la Junta de Andalucía.

En un tono cauto, César del Espino ha evitado decantarse por ninguno de los tres planeamientos y ha hablado de “líneas de trabajo” y admite “la complejidad” de cualquiera de los escenarios. Los vecinos de Campo de Aras valorarán las diferentes proposiciones en una asamblea convocada para el próximo día 6 de junio.

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