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Diario Córdoba

Crimen machista

La Fiscalía solicita 23 años de prisión para el acusado de matar con un martillo a su esposa en Rute

El hombre confesó los hechos ocurridos el 2 de julio del 2019 | Está acusado de propinar siete martillazos que acabaron con la vida de la víctima

Imágenes de julio del 2019, cuando la Policía Nacional detuvo al acusado de matar a su mujer a martillazos en Rute. Córdoba

La Fiscalía de Córdoba ha solicitado 23 años de prisión para el acusado de matar a su mujer a martillazos en la localidad cordobesa de Rute, después de que ella le comunicara su intención de acabar con la relación unos días antes del fatal desenlace. Al detenido, que confesó los hechos acaecidos en la madrugada del 2 de julio del 2019 a la Guardia Civil, se le atribuye un delito de asesinato con alevosía y el agravante de género.

La pareja llevaba casada desde el 2005 y, fruto de ese matrimonio, habían nacido dos hijos, ambos menores de edad por entonces. Antes del 2011, según recoge la calificación de la Fiscalía, la víctima comenzó a ser sometida a un maltrato psicológico que determinaron profesionales del Instituto Andaluz de la Mujer, a donde ella acudió en busca de ayuda. Como relata el escrito, la mujer vivía en un "clima de humillación y sumisión en el que constantemente se producían insultos, vejaciones y amenazas".

Estos hechos provocaron el fin de la convivencia de la pareja. Una separación que cesó varios meses después. Así, como narra la calificación del caso, con la vuelta del matrimonio también regresaron los malos tratos. Todo dio otro giro cuando, dos meses antes del asesinato, la víctima comenzó a trabajar en la empresa de su hermano. Este cambio supuso, de alguna manera, un impulso para que la mujer tomara la decisión definitiva de romper con la relación. Y, como precisa la Fiscalía, esa decisión fue trasladada al acusado a mediados de junio.

El crimen

Sin embargo, en vez de aceptar ese final, el autor confeso insistía mediante llamadas telefónicas y visitas al domicilio en retomar su anterior vida. El 1 de julio comenzó a tensarse aún más la situación cuando, según relata el escrito de Fiscalía, el acusado insistió a la víctima en que volviera al domicilio familiar. Ella se encontraba con sus hijos y familiares. Finalmente, sobre las 18.30 horas volvió a la vivienda, donde él esperaba. Iniciaron una "fuerte discusión". El acusado le recriminó que estaba influenciada por su familia y ella le requirió que dejase de intentar retomar la relación.

El hombre abandonó el domicilio con su hijo sobre las 23.00 horas. Pero, en torno a las 1.00 horas del 2 de julio, accedió de nuevo con una llave, bajó al sótano a por sus herramientas y subió con un martillo al dormitorio de la mujer. Cara a cara con la víctima, le propinó tres puñetazos a ella. Cuando se encontraba indefensa, sobre la cama, intentó acabar con su vida, según la calificación, tapándole boca y nariz. Ella intentó librarse pero el marido, a martillazos, acabó con su vida.

Huida a Madrid y confesión

Hasta en siete ocasiones, con tal fuerza que arrancó el mango del martillo, golpeó el acusado a la víctima. Eso le provocó un traumatismo craneoencefálico severo y la muerte, después, por "parálisis de los centros vitales nerviosos". Tras eso, el hombre tapó la cara de su mujer con su camiseta y dos almohadas, se duchó, bajó las persianas de la vivienda y despertó a su hija, que dormía en la habitación contigua.

Entonces, después de recoger a su hijo, condujo hasta Madrid. Durante el camino se deshizo del mango del martillo y, una vez en la capital, desayunó con los menores y se puso en contacto con la Guardia Civil para confesar los hechos. El acusado ingresó en prisión provisional el 4 de julio de ese mismo año. Y allí continúa hasta el momento. Junto a la pena de 23 años de prisión, la Fiscalía solicita su inhabilitación absoluta y la prohibición de acercarse a menos de 500 metros de sus hijos durante 30 años, así como 10 años de libertad vigilada.

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