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Diario Córdoba

CRIMEN DE LA CHICA CARLOTA

Un falso cura para «ayudar» a un enfermo

El cuerpo fue enterrado en su propio huerto y localizado en agosto del 2018

Imagen de archivo del crimen de La Chica Carlota.

El caso que se ha de juzgar es el del presunto asesinato de Juan Carlos Rodríguez Borrego, ocurrido, según los datos del auto de apertura de juicio oral, a primeros de septiembre del 2017, y cuyo cuerpo fue enterrado en su propio huerto y localizado en agosto del 2018.

La víctima estaba diagnosticada como enfermo mental, circunstancia que, según la misma documentación, fue aprovechada tanto por el presunto autor material como de su cómplice, un abogado de Madrid, para perpetrar los hechos. Rodríguez Borrego recurrió al letrado para que le defendiera en una denuncia sobre presuntos abusos sexuales y éste buscó al encartado para que investigara las circunstancias de la denuncia. De ese modo, el principal acusado se hizo pasar por sacerdote, utilizando un nombre falso, para ganarse la confianza de Juan Carlos.

Tras una visita del falso sacerdote, indica el documento judicial, la víctima requirió los servicios de otro abogado, «lo que precipitó los acontecimientos», pues los dos acusados estuvieron permanentemente en contacto, hasta el punto de intercambiarse, «aproximadamente, 450 SMS». Así, P.G.G. regresó a la vivienda de la víctima y entre el 5 y el 7 de septiembre del 2017 «terminó con la vida de Juan Carlos, estrangulándolo y asfixiándolo con una almohada», y se apoderó de toda la documentación del finado (desde calificaciones escolares hasta pasaporte), así como numerosos efectos personales, tarjetas bancarias, móviles y un automóvil, marca Land Rover.

Durante los días siguientes, el acusado, sigue indicando el documento de calificación, extrajo dinero con las tarjetas de la víctima en la provincia de Ciudad Real, para, posteriormente, de nuevo vestido de sacerdote, comprar todos los utensilios necesarios para «hacer desaparecer el cuerpo» (una carretilla, un pico, un par de guantes y un rollo de cuerda), algunos de los cuales fueron luego encontrados en la casa donde ocurrieron los hechos.

Envuelto en colchas

En concreto, «enterró el cuerpo envuelto en tres colchas, con las manos atadas y la cabeza envuelta con la almohada». Después siguieron las operaciones bancarias, con petición de un préstamo de 30.000 euros incluida, utilizando la identidad del fallecido. La detención se produjo el 27 de enero del 2018 en Madrid, cuando el acusado conducía el coche de la víctima y tenía en su poder la documentación personal y las tarjetas de crédito. En el registro realizado en la vivienda del detenido se halló más documentación de Juan Carlos Rodríguez, herramientas, efectos de la víctima, así como varias armas de fuego y una pistola táser. Tras la detención se supo que el acusado tenía numerosos antecedentes policiales y varias causas pendientes y requisitorias judiciales por delitos como robo, simulación de delito, estafa u orden público, entre otros.

Además de la prisión permanente revisable por el delito de asesinato, a los acusados se les imputan otros delitos como robo con violencia, tenencia ilícita de armas, usurpación de estado civil, estafa o falsificación de documento mercantil, por lo que se proponen distintas penas de prisión añadidas e indemnizaciones cuantiosas.

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