La Asociación Protectora de Animales Galgos del Sur solicita penas de tres años y medio de cárcel y seis de inhabilitación para los dos cazadores acusados en el caso de la finca de Cabra donde 22 perros fueron rescatados en condiciones de abandono y maltrato animal y otros dos murieron. Además, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de la localidad ha decretado la apertura de juicio oral contra estos dos hombres por un delito continuado de maltrato animal.

Por su parte, la Fiscalía solicita la imposición a cada uno de los acusados de una pena de 18 meses de prisión y cuatro años de inhabilitación especial para trabajar y comerciar con animales, así como para la tenencia de animales. Todo ello por dos delitos de maltrato animal con resultado de muerte y 22 delitos de maltrato animal.

Según el escrito, los dos cazadores acusados albergaron un total de 29 perros, entre ellos galgos, podencos, cruces y un mastín. Todos ellos estaban a cargo de ambos hombres en la finca Arroyo de Caballos, sin que el lugar reuniese las condiciones higiénico-sanitarias adecuadas para declararse núcleo zoológico.

Perros encadenados y condiciones insalubres

"Ataron a algunos de los animales con cadenas a los olivos de la finca, sin agua, sin comida, sin refugio para cobijarse y rodeados tanto de suciedad y de huesos de otros perros fallecidos como de bidones y contenedores con bordes cortantes", recoge el escrito de acusación de la Fiscalía. Según el fiscal, esto lo hicieron "a sabiendas" de que ponían en peligro la integridad física y la vida de estos 24 perros. Ante esta situación, dos de los perros murieron. Uno fue hallado ya sin vida por agentes de la Policía Local de Cabra en un vallado perimetral próximo a la entrada del recinto. Además de este perro, otro de ellos, un pastor belga, sufrió lesiones graves y falleció tras practicarle una eutanasia humanitaria para evitarle un mayor sufrimiento.

Tampoco se libraron de lesiones y enfermedades de diversa gravedad y consideración los 22 perros restantes que fueron rescatados por Galgos del Sur, ya que sufrieron leishmania, caquexia, deshidratación, fiebre, debilidad, piometra, epistaxis, amputaciones de rabos, dermatitis, pododermatitis, conjuntivitis, pústulas, alopecias y heridas provocadas por peleas y objetos cortantes. En algunos casos las lesiones y dolencias ocasionadas por esta situación de abandono y maltrato animal que sufrieron derivaron en "padecimientos crónicos que precisan asistencia veterinaria permanente", concluye el escrito del fiscal. La acusación particular está siendo ejercida por la protectora Galgos del Sur, a través de la abogada Dulce Aguilera, titular del despacho Justicia-Animales & Medio Ambiente, que está especializado en Derecho Animal. Además de acordar la apertura de Juicio Oral por un delito continuado de maltrato animal, el Juzgado impone a los dos cazadores el pago de una fianza de 4.058 euros en un plazo de 24 horas.