La Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Aguilar de la Frontera ha conmemorado el Día de Cristo Rey, después de dos años y algo sin salir, con diversos actos: un Vía Crucis y una salida extraordinaria.

Un Vía Crucis durante el sábado, donde se desplazó desde la parroquia del Soterraño hasta la Iglesia de las Descalzas y una salida extraordinaria, en la que recorrió calles fuera del recorrido oficial como calle La Rosa, Los Pozos, Mártires de Poley, La Tercia, Pozuelo, Rodríguez de la Fuente, Membrilla, Clavijo o Pintada, entre otras. 

Asimismo, en esta salida extraordinaria se abrió una convocatoria para seleccionar como costaleros durante el recorrido, y en esta ocasión, también han tenido la oportunidad las mujeres de cargar a Jesús Nazareno.

A pesar de las condiciones meteorológicas adversas, finalmente, se ha podido hacer ambos recorridos al completo sin temor de lluvia y con las calles a la espera de que el paso procesionase. En muchas de las calles, personas mayores en las puertas para recibirlo y altares particulares, lluvias de pétalos y cantos de alegría por su salida.

Francisco Javier Pérez García, hermano mayor de la cofradía añade que «teníamos muchas ganas de salir y visitar los barrios que nunca visita, era una ilusión de la cofradía dar el gusto a muchos cofrades y devotos de Jesús». 

Pablo Lora, párroco local, apuntó que «al igual que tantos vecinos han ido a visitarlo, en este tiempo de pandemia, encomendando la situación, la enfermedad, la crisis, las dificultades, por eso se acerca a esos barrios alejados, rompiendo moldes, pero haciéndose presente y cercano». Por otra parte, señalaba la sobriedad y el silencio con la que salió a las calles, el viernes noche, durante el Vía Crucis y la gloria que lo acompañaba durante su salida extraordinaria, durante este pasado domingo. De forma similar a la festividad de Cristo Rey, «sencillo y humilde, pero grande».