La lluvia caída estos días da un respiro al sector ganadero y contribuye a mejorar las condiciones de la dehesa de Los Pedroches para la próxima montanera, que está a punto de comenzar.

Los ganaderos de porcino de Los Pedroches afrontaban en septiembre con optimismo la próxima campaña, ya que hubo varias tormentas que aportaron agua a la dehesa en un momento clave de desarrollo de la bellota. Esas precipitaciones, unidas a algunas recogidas a mediados de agosto, llevaron a algunos ganaderos a plantearse adelantar la montanera de este año. Sin embargo, comenzaba el otoño y llegaba octubre dando paso a un periodo seco en el que hubo que aparcar esas expectativas. Además, al no llover, la hierba nacida no se desarrollaba adecuadamente y eso llegó a preocupar

Mientras, la bellota ha ido ganando tamaño y ha ido madurando aunque en la mayoría de los casos sin llegar aún a alcanzar el color marrón en su cáscara. La gran novedad es la lluvia con la que hemos despedido octubre, que mejora las condiciones para el periodo de montanera en el que el cerdo ibérico se alimenta de bellota y de hierba, en régimen extensivo, para casi duplicar su peso durante tres meses, antes de pasar al matadero. 

Aspecto que presenta estos días la dehesa de Los Pedroches. RAFA SÁNCHEZ

El ganadero y presidente de la mesa de porcino de la Lonja de Los Pedroches, Pedro Rubio, ha señalado que se necesitaba ya «lluvia y que fuera abundante», y aunque la que ha caído hasta ahora no es suficiente por el déficit hídrico que, en general, arrastra la zona, «sí que prepara la dehesa con el terreno algo más blando para que los cochinos puedan desplazarse con más comodidad por la finca y contribuye a que nazca hierba».

Sobre la situación de la bellota explica que «le ha faltado agua en octubre» y en algunas zonas concretas no ha engordado lo suficiente porque las lluvias de septiembre no afectaron a toda la comarca por igual, aunque asegura que «el agua hace milagros» y espera que haya una «buena» montanera «porque bellota hay y esta lluvia contribuirá a que otoñe y madure bien». 

María Dolores Carbonero, técnica especialista en el área de Dehesa del Ifapa de Hinojosa del Duque, indica que «si hubiera pasado más tiempo sin lluvia podría haber empezado a caerse la bellota y a perderse» y asegura que «la lluvia va a consolidarla y en general va a haber buena cosecha». Carbonero ha observado que, pese a la escasez de lluvia en octubre, «no se aprecia en las encinas situación de estrés hídrico, tienen buen aspecto y las bellotas se han ido desarrollando bien». 

Menos animales en esta campaña

Pedro Rubio subraya que los cerdos ibéricos van a tener toda la bellota que quieran porque además habrá menos animales esta campaña «al reducirse estos en las explotaciones porque el año pasado los precios se hundieron por el cierre de los canales de venta debido a la pandemia».

El olivar de sierra

En cuanto a la sierra, el presidente de la Cooperativa Olivarera Los Pedroches, de Pozoblanco, Juan Antonio Caballero, señala que esta lluvia puede ser clave para «meter aceite en las aceitunas» que ya habían empezado a arrugarse, y es que la campaña de recogida comenzará a mediados de noviembre. 

Caballero explica que algunos productores también vaticinaron «un otoño temprano» por las tormentas de septiembre, «pero al no haber después precipitaciones esas previsiones se cortaron».