Al igual que Sierpes, Larios o Cruz Conde son calles emblemáticas de Sevilla, Málaga y Córdoba, respectivamente, la calle Río, en Priego, es otra de estas vías con un especial encanto e idiosincrasia y que, en el caso de la localidad de la Subbética, está estrechamente ligada a su historia.

No en vano, uno de los extremos de esta arteria del casco urbano prieguense se encuentra en el recinto de la Fuente del Rey, en el que se ubica el manantial de la Fuente de la Salud, una de las razones, junto a las magníficas características defensivas que ofrece el tajo del Adarve, que justifican el asentamiento humano en lo que hoy conocemos como Priego.

El deficiente estado de conservación que presenta la calle en su diseño, en los materiales (aglomerado asfáltico en la calzada), y en la localización de numerosos elementos de contaminación visual, ha hecho que el Consistorio tenga previsto acometer su rehabilitación integral y puesta en valor. Una actuación cuyo importe ronda los 2 millones de euros, que serán financiados con los fondos europeos de la Edusi (1,5 millones) y los procedentes de la Diputación de Córdoba (500.000 euros) correspondientes a este mandato.

Fachadas de varias de las casas señoriales que jalonan la calle Río. RAFAEL COBO

Pero antes de entrar a conocer en profundidad cómo será la actuación proyectada, conviene recordar que la actual configuración de esta calle se remonta a la segunda mitad del siglo XVI, en concreto a raíz de la intervención que se llevó a cabo en el paraje de la Fuente del Rey, donde se construyó entre 1586 y 1588 el frontispicio del manantial de la Virgen de la Salud. Junto a esta actuación de embellecimiento, los trabajos se completaron entre 1590 y 1592 con las obras de encauzamiento del río que surgía del caudaloso manantial que abastecía a la población, ordenándose el crecimiento de las edificaciones en torno al cauce, comprando el Concejo una serie de huertos para el correcto alineamiento de las fachadas siguiendo el recorrido del río, que así quedaba perfectamente englobado en la ciudad.

Según distintas fuentes, en el segundo tercio del siglo XIX, el río ya se encontraba cubierto, acometiéndose entre 1925 y1930 la última actuación de envergadura en la calle con motivo de las obras de canalización y construcción del alcantarillado. El actual acerado, con piedras de colores y bordillo de caliza, se ejecutó en la década de los años 50 del pasado siglo, mientras que en los 70 se asfaltó la calzada, ocultando de esa manera el pavimento de adoquines de granito preexistente.

Proyecto

En síntesis, y como se recoge en la memoria del proyecto, se plantea el diseño de una calzada, pavimento y mobiliario urbano acorde con el carácter singular de la calle y teniendo en consideración sus valores históricos, patrimoniales y espaciales, así como los usos de la misma.

Tramo inicial de la calle en su conexión con la plaza de Andalucía. R.C.C.

Para ello, la intervención prioriza y promueve el carácter peatonal, la disminución de los aparcamientos en superficie y el paso restringido de vehículos a las cocheras existentes en el tramo que discurre entre la iglesia del Carmen y la Fuente del Rey.

Igualmente, se contempla la eliminación de barreras arquitectónicas y de la presencia de tendidos aéreos de las instalaciones urbanas y, en general, de aquellos elementos que supongan una contaminación visual en la calle.

A todo ello hay que sumar la rehabilitación del conjunto de infraestructuras bajo rasante, en las que no se ha intervenido desde la actuación que se llevó a cabo en el primer tercio del pasado siglo.

Uno de los aspectos que destacan en la fisonomía que presentará la calle Río tras la intervención proyectada será el relacionado con su viario, ya que se plantea una plataforma única formada por dos acerados laterales para uso peatonal y una calzada central para tráfico.

Portada de la ermita de la Virgen de las Angustias, catalogada como BIC desde el año 2002. RAFAEL COBO

En relación al viario, el proyecto plantea la eliminación de la mayor parte de los aparcamientos en superficie existentes a ambos lados de la calzada para la ampliación de las zonas peatonales, quedando una calzada central de 3,5 metros de ancho y destinándose el resto de la sección de la calle a acerados peatonales, con diferente anchura debido a la sección irregular del viario y a la presencia de diferentes edificios singulares.

En cuanto a los materiales, se ha planteado mantener los tres colores habituales de la arquitectura monumental de Priego como son el blanco, el rojo y el gris, destacando en este sentido la utilización de chino cordobés, con el que se realizará una franja de empedrado que mantendrá la memoria hídrica de la calle, dibujándose también con este material a lo largo de toda la calle 139 mascarones que evocan los caños con los que cuenta la monumental Fuente del Rey.

Entre el barroco y el neoclasicismo

En los poco menos de 380 metros que suponen su trayecto, la calle Río alberga dos Bienes de Interés Cultural y varias casas señoriales de los siglos XIX y XX, una de ellas la vivienda en la que vino al mundo Niceto Alcalá-Zamora y Torres, hoy convertida en museo. Por lo tanto, un paseo por esta monumental vía es casi de obligado cumplimiento para todo aquel visitante que se acerca a conocer Priego.

Así, partiendo de la plaza de Andalucía, situada a escasos metros del ayuntamiento, la primera parada ha de ser en la ermita de Nuestra Señora de las Angustias, declarada BIC en el 2002. Realizada por Juan de Dios Santaella en la segunda mitad del siglo XVIII, su fina decoración rococó convierte su interior en un auténtico joyero. 

Siguiendo en dirección sur, el siguiente punto de interés se encuentra en el museo de la casa natal de Alcalá-Zamora, en el que se exhibe una interesante colección de documentos y objetos personales del que fuera primer presidente de la Segunda República, contemplando a continuación en esa misma zona de la calle varias casas señoriales con rasgos regionalistas levantadas entre mediados del siglo XIX y principios del XX.

Antes de llegar a la Fuente del Rey, la parroquia del Carmen, declarada BIC en 1979, supone un interesante ejemplo de la fusión de dos estilos arquitectónicos, como son el barroco de su interior y el neoclasicismo de su fachada, coronada por una torre con cúpula rematada por la estatua del profeta Elías, en la que trabajó, entre 1785 y 1821, el maestro Remigio del Mármol, autor a su vez de la Fuente del Rey. 

Declarada en 1985 BIC junto a la Fuente de la Salud, la Fuente del Rey está estrechamente relacionada con la calle Río, ya que las aguas que manan de los 139 caños que la conforman discurren en la actualidad, tras abandonar la fuente, por el subsuelo de esta vía y dieron nombre desde tiempo inmemorial a su actual denominación, que como no podía ser de otra manera en Priego, está ligada al agua.