La obra de urgencia a la que está sometido el puente de hierro sobre el Guadalquivir en Palma del Río que acomete la Consejería de Fomento por valor de 1,3 millones de euros se encuentra al 55% de ejecución, según ha explicado este jueves la delegada territorial, Cristina Casanueva, que ha visitado los trabajos y que asegura que está previsto que finalicen a finales de septiembre. Esta actuación, que inició en abril la Junta de Andalucía, obedece a problemas estructurales detectados en un estribo del puente, donde se apreciaba el hundimiento en el tablero del paso sobre el río.

Cristina Casanueva señala que el puente aún sigue siendo travesía y que por escrito ha ofrecido al Ayuntamiento la posibilidad de ceder esta vía al tener un uso local tras la construcción del nuevo puente sobre el Guadalquivir inaugurado en el 2008 y contar con el acceso por la variante noroeste que une la A-431 con la A-435.

Casanueva manifiesta que “tras esta actuación de envergadura, se prevé que en los próximos 100 años no se tenga que intervenir", ya que su uso será "de paso a la estación de tren, a una urbanización y al santuario de Belén”. Según Casanueva, este puente "tiene un uso peatonal y se dota de un nuevo tablero permeabilizado". Además, se están cambiando luminarias además de "subsanar los problemas estructurales”. Por su parte, el teniente de alcalde, Antonio Navarro, indica que la decisión será "consensuada a nivel político" y seguirá "criterios técnicos".

La Junta informaba en la presentación de la obra en abril que el proyecto consiste en "restituir las condiciones de funcionalidad de los aparatos de apoyo que están afectando a las condiciones de seguridad vial y de estabilidad de los estribos, la rehabilitación del sistema de protección de la estructura metálica, la retirada del exceso de carga muerta sobre el tablero" y la "mejora del sistema de drenaje superfical, así como la limpieza y rejuntado de los paramentos de fábrica". La delegada especifica que el proyecto ha generado 35 puestos de trabajo.

Por su parte, el jefe de Servicio de Carreteras, Esteban Ayuca, explica que “se trata de una obra singular, al ser paso sobre el cauce del río, con andamios colgantes”, y que se están utilizando materiales respetuosos con el medio ambiente que después son derivados a vertederos autorizados. Detalla que se trata de "un paso de casi medio kilómetro con 200 metros de mampostería, previo al puente metálico, donde también se está actuando con un tratamiento de limpieza y mantenimiento". Recuerda que en la década de los años 70 se dotó de un nuevo tablero a este puente y que en los 90 se pintó. Destaca que se han encontrado con métodos de construcción "de gran firmeza y durabilidad, como el hormigón utilizado en el relleno de las pilas metálicas".