A fin de mantener y poner en valor uno de los principales monumentos de Bujalance, el Ayuntamiento de este municipio está llevando a cabo la consolidación y recuperación de varios tramos en los lienzos norte y este de la muralla del castillo Alcazaba, con la participación del área de Cultura de la Diputación de Córdoba, en la que se van a invertir 56.720 euros, con un plazo de ejecución de tres meses.

Estas actuaciones, según ha informado el Ayuntamiento de Bujalance, van dirigidas a la puesta en valor del sistema constructivo característico del edificio. La muralla de la Alcazaba es de época califal, está reforzada por el muro de piedra y tenía una función defensiva en su paso a castillo en época cristiana, siendo la fábrica de tapia representativa en el edificio y la piedra de arenisca. De esta forma, las lesiones principales que presentan los lienzos de la muralla son la degradación en la coronación del muro y la generada por causas antrópicas.

El procedimiento a seguir para la conservación y restauración de las murallas es, en primer lugar, limpiar la superficie para eliminar los productos ajenos al soporte que sean capaces de generar un daño, con el objeto de prepararla para el tratamiento de consolidación y restitución. Posteriormente, será el turno de la eliminación y prevención de microorganismos. Por último, se procederá a la preconsolidación y consolidación superficial en las zonas de inestabilidad, separación, disgregación y pulverulencia, terminando con una pulverización de agua de cal.

Por otro lado, para la conservación de las piedras de arenisca, se procederá a la limpieza de la superficie, seguido de la consolidación estructural. Posteriormente, se ejecutarán nuevas hiladas del muro, completando la parte que ahora no existe. Finalmente, se repararán, con mortero de cal, todas las grietas, fisuras y oquedades junto a aquellos aparejos que disponen de huecos y se terminará con una veladura de agua de cal hidráulica para unificar y carbonatar la superficie de la fábrica de arenisca.

Un muro de ladrillo construido en 1963 será eliminado en las obras 

La última actuación que se llevará a cabo es la demolición de un murete de fábrica de ladrillo que se hizo en el año 1963 y que, por tanto, no es un elemento original del edificio, así como la reconstrucción del mismo, levantando un nuevo zócalo de mampostería con una altura concreta determinada por los estudios geotécnicos y arqueológicos. De esa manera, se cumplirá con la compatibilidad con los materiales del edificio original.

En definitiva, según la información facilitada por el Ayuntamiento, la propuesta de intervención pretende mostrar el castillo Alcazaba de Bujalance como «un documento histórico construido de una manera fiable en la historia que se puede leer en él». Se trata, por lo tanto, añade el Ayuntamiento de «un patrimonio arquitectónico generador del contexto urbano donde se sitúa y símbolo de la identidad de Bujalance».