Con una misa de campaña en la ermita del Calvario de Cabra, a cargo del obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, que ha contado con la presencia del primer edil, Fernando Priego, se han dado por concluidos en la tarde de este viernes los trabajos de recuperación y salvaguarda de una de las tres ermitas históricas que aún forma parte del paisaje patrimonial egabrense y que han sido posibles gracias al convenio de colaboración suscrito en marzo del 2019 entre el Ayuntamiento de Cabra y el Obispado de Córdoba, permitiendo una inversión de total de 35.241 euros, de los cuales 34.000 han sido aportados por el Consistorio.

Unos trabajos de interés para preservar este elemento histórico y patrimonial a lo largo de los cuales quedaron al descubierto al menos un par de pinturas murales en su interior, bajo la cal de sus paramentos.

Esta actuación se debe a la iniciativa emprendida en su día por la Hermandad del Cristo del Calvario y del Rosario, junto al párroco de Nuestra Señora de los Remedios, que alertaron al Ayuntamiento egabrense del grave estado de deterioro y de ruina en el que se encontraba dicho inmueble, que, junto a la ermita de la Cruz del Aben Abad y la ermita-santuario de la Virgen de la Sierra, patrona de la localidad, son las únicas que aún quedan en pie en el municipio.

La ermita del Calvario, erigida en 1619 por el arquitecto Félix Benito de Vargas, que se encontraba en un estado muy deplorable por el paso del tiempo, está ubicada en un pequeño cerro cercano al casco urbano egabrense, junto a la vieja carretera de Cabra a Doña Mencía, y como en otros lugares, evoca a la colina situada en Jerusalén donde tuvo lugar la crucifixión de Jesús. Es una austera y sólida construcción de piedra.