El Servicio Andaluz de Salud ha estimado parcialmente la reclamación presentada por el abogado Damián Vázquez Jiménez, perteneciente a los servicios jurídicos de la Asociación El Defensor del Paciente, fijando una indemnización de 3.000 euros para un paciente de 47 años y tratado en el hospital de Pozoblanco por no pedirle el consentimiento informado en una infiltración de rodilla con infección.

En el escrito de reclamación de responsabilidad patrimonial contra el SAS se exponía que el afectado acudió a consulta de su médico de cabecera a causa de dolores que padecía en su rodilla izquierda, remitiéndole este a consulta de traumatología. Continuaba el escrito diciendo que el día 14 de junio del 2016 fue atendido en consulta de Traumatología del hospital comarcal Valle de los Pedroches en Pozoblanco. En dicha consulta se indicó al paciente que se sentase en la camilla de la sala para acto seguido, «y sin previo aviso, ni explicación ni consentimiento verbal ni escrito, le realizaron una infiltración en la rodilla». A consecuencia de dicha infiltración el paciente padeció una artritis séptica por estafilococo aurea precisando por ello cirugía, baja laboral y posterior tratamiento farmacológico y rehabilitador