La central térmica de Puente Nuevo se prepara para su cierre en junio. El Boletín Oficial del Estado publica este jueves la resolución de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental por la que se formula el informe de impacto ambiental del proyecto de desmantelamiento parcial solicitado en diciembre del 2018 por la empresa Viesgo Producción. La central produce energía eléctrica utilizando como combustible carbón.

El desmantelamiento afecta al perímetro de la central de Puente Nuevo y no incluye la subestación, propiedad de Red Eléctrica y Endesa, el tramo de vías férreas exteriores, el vertedero de cenizas, y la balsa de decantación.

Según consta en la resolución, el plan de desmantelamiento parcial contempla la retirada de los residuos de la central, tanto los no peligrosos como los peligrosos; la descontaminación de equipos, instalaciones y depósitos; la demolición de edificaciones; y la puesta en condición segura de la central. Todo ello, señala el documento, "se hará de forma selectiva para favorecer el reciclaje".

Como los edificios e instalaciones de la central se encuentran en buen estado y están ubicadas en una parcela que posee alimentación de agua, electricidad y servicios aptos para su uso por una actividad alternativa futura, el plan, asociado al proyecto de cierre, no contempla el desmantelamiento total sino una puesta en seguridad de las instalaciones para posibilitar su aprovechamiento futuro.

La resolución concluye que "no son esperables impactos negativos significativos derivados de la presente actuación".

En noviembre pasado, los sindicatos pidieron alternativas para los 70 trabajadores de la central.