La Mesa del Regadío de Córdoba, formada por la Junta, las organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA y las Cooperativas Agroalimentarias, presentó ayer en la Delegación del Gobierno de la Junta las segundas jornadas sobre el regadío en la provincia de Córdoba, que se celebrarán el próximo día 13 de noviembre.

Este año el asunto sobre el que girarán las intervenciones es el de los criterios de asignación de los recursos, cuestión sobre la que los representantes de las organizaciones consideran que hay que luchar por conseguir que el reparto de los recursos hídricos se haga de manera equilibrada entre todas las provincias. Según puso de manifiesto el delegado territorial de Agricultura de la Junta en Córdoba, Francisco Zurera, Córdoba debe aspirar a conseguir que se pongan 150.000 hectáreas más en riego en la provincia. Es un objetivo, señaló el delegado, que no se puede conseguir de manera inmediata, por eso hay que sensibilizar a los agricultores para que luchen por este objetivo, porque, a su juicio, el futuro de la agricultura cordobesa está en el regadío. Ejemplo de ello son, según Zurera, el olivar y el almendro, cuyas producciones son mucho mejores con una dotación de agua correcta y son además dos cultivos que van en aumento, igual que muchos otros en los que se ha demostrado también un mayor rendimiento. Para Zurera, «somos competitivos en todo lo que nos pongamos».

Explicó asimismo Zurera que hay varias zonas de la provincia (Guadajoz, Gualquivir, Guadiato y Genil Cabra) que todavía pueden crecer más en materia de riegos. Por su parte, los responsables de las organizaciones agrarias se quejaron de que otras provincias han crecido en dotación en los últimos años mientras que Córdoba ha perdido. En el año 1987, apuntó el delegado, había en Córdoba 228 hectómetros más de agua para riego disponibles que ahora. En concreto, la zona del Guadalquivir tiene 175 hectómetros cúbicos menos, los regantes de toma directa han perdido 88 hectómetros, el Guadalmellato ha perdido 25 y el Guadajoz también tiene 30 menos.

A juicio del delegado, se ha perdido la conciencia de la necesidad de agua. Zurera indicó que «siempre se nos ha dicho que la cuenca es deficitaria y nosotros lo hemos asumido, sin embargo otras provincias han crecido».

Para el responsable de Agricultura, conseguir poner en riego más olivar evitaría la vecería en este cultivo y al mismo tiempo contribuiría a fijar la población al medio rural y aumentar la rentabilidad de las explotaciones con independencia de su tamaño». Zurera recordó el compromiso mostrado la semana pasada por el presidente de la Confederación de terminar las infraestructuras del Genil-Cabra y atender estas demandas.