La austeridad, el control del gasto, la reducción del déficit, las políticas sociales, el empleo y la inversión pública" son las bases del presupuesto de la Diputación de Córdoba, que ayer recibió el visto bueno del PP y Unión Cordobesa (UCOR), la abstención de los socialistas y el voto en contra de Izquierda Unida. Andrés Lorite, portavoz de los populares, reiteró que "a través del presupuesto se plasma el modelo de gestión".

El global de las cuentas del 2013 asciende a 210.490.610 euros, lo que supone un aumento del 3,45% respecto al año anterior. Además, hay una sustancial rebaja de la deuda viva, que pasa del 105% al 80%. Entre las partidas que suben de dotación figuran las de programas de empleo (18 millones) y políticas sociales (43 millones), un bloque que fue consensuado y demuestra "la sensibilidad hacia los más débiles", según Lorite.

El vicepresidente primero, Salvador Fuentes, señaló que "tenemos que aferrarnos a los ingresos; no hay milagros y de la crisis se sale con el esfuerzo de todos", dijo antes de comenzar a detallar cifras. Incidió en que mientras los ingresos procedentes del Estado suben un 13,31%, los de la Junta bajan casi un 17% y se detuvo en "la situación arrastrada del Consorcio de Bomberos". La institución provincial asumirá una carga del agujero de 14 millones de euros.

Rafael Gómez ejerció de portavoz de UCOR mientras su compañero Carlos Baquerín se sentó entre el público. "Lo tenemos claro: voto a favor", dijo el empresario, quien solicitó "que pidamos al presidente del Gobierno que exija de una vez por todas a la banca que presten dinero a los empresarios". Invitó a los diputados provinciales "a meternos en el pellejo de esas familias desesperadas".

OTRO VOTO // Baquerín, previamente, comentó que UCOR "ya ha votado en contra de estos presupuestos en la comisión, con independencia de lo que haga el señor Gómez".

Catalina Barragán habló por Izquierda Unida. La coalición reprochó "la manera de proceder" del equipo de gobierno, pues "no es de recibo que nos enteremos por la prensa de los contenidos" y dijo que solo se abrió "un pequeño diálogo en una comisión extraordinaria a dos días del pleno". La coalición justificó el rechazo a las cuentas a que solo dos de sus 15 propuestas han sido recogidas y a que no se han contado con la opinión de la participación ciudadana, cuya "presencia es importante".

Los socialistas criticaron que los presupuestos no habían puesto "el énfasis en el municipalismo, razón de ser de esta casa, ni en temas de empleo", si bien este grupo logró incluir un aumento de un millón en la partida de programas de empleo. Salvador Blanco reiteró que "la abstención es lo que es y la nuestra es crítica porque queremos colaborar" y espera que una parte del remanente vaya a inversiones que estimulen "la actividad económica y el empleo".