Como estaba anunciado, la nieve llegó ayer a las zonas más altas de las Sierras Subbéticas, como el Picacho de Cabra o la Tiñosa, en Priego, aunque lo hizo en forma de precipitaciones muy débiles que apenas cubrieron la superficie.

Estas primeras nieves del 2013 dejaron una fina capa blanca de no más de dos centímetros de grosor en el Picacho y en los alrededores del santuario de la Virgen de la Sierra, enclavado a 1.223 metros de altitud, junto a algunas de las cumbres más altas y otras zonas del entorno del Parque Natural. Esta imagen que perduró hasta media mañana, cuando salieron los primeros rayos de sol, dando paso a una densa y resbaladiza capa de hielo en el asfalto, que dificultó el regreso de aquellos que a primeras horas de la mañana decidieron llegar hasta el santuario.

Los 7 grados de máxima que se registraron durante buena parte de la mañana de ayer provocaron que la nevada se mantuviera durante toda la jornada en el pico más elevado de la provincia, al igual que en la cercana Albayate, aunque la nevada fue de menor intensidad y duración.

En este caso, volvieron a repetirse las nevadas que en estos últimos años se están ya convirtiendo en una estampa clásica entre los meses de noviembre y febrero, como ocurrió el pasado año 2012, fruto de la ola de frío siberiano que afectó prácticamente a toda Europa.