Efectivos de la Policía Nacional y Local detuvieron en la calle Alhama, de Lucena, a un joven de 32 años, armado con una escopeta, dos cartuchos y un rastrillo. Al parecer, el detenido se encuentra bajo tratamiento médico y todo parece indicar que el hecho de haber abandonado la medicación ha sido el detonante de su conducta.

Los efectivos intentaron convencerle de que depusiera las armas y se tranquilizara, circunstancia que era respondida por el detenido con una actitud verbal más agresiva. Finalmente el individuo entregó sus armas y fue reducido por la policía siendo conducido al interior de una ambulancia, que sirvió para trasladarlo hasta el hospital Infanta Margarita de Cabra donde le fue dispensada atención médica antes de pasar a disposición judicial.