El salón de actos del Ayuntamiento de la localidad cordobesa de Palma del Río acoge este miércoles el sorteo de un total de 20 parcelas destinadas a huertos sociales. Una vez que ha finalizado el plazo prescriptivo de recepción de solicitudes y de subsanaciones, la comisión de valoración ha admitido 21 demandas de personas interesadas en participar en el sorteo de las parcelas.

Según informa el Consistorio en una nota, del 13 al 27 de abril, el Ayuntamiento de Palma del Río abrió un nuevo plazo para la presentación de solicitudes para la cesión de una veintena de parcelas de los huertos sociales y de ocio que quedaron disponibles tras la primera adjudicación llevada a cabo a mediados del pasado mes de marzo, en la que se entregaron 36 parcelas con un tamaño medio de 90 metros cuadrados.

Al igual que en el caso anterior, los huertos se adjudicarán por un período de un año, prorrogable por períodos anuales sin que la duración total de la cesión incluidas las prórrogas pueda exceder de cuatro años. Dado que la naturaleza jurídica de los terrenos donde se ubica los huertos es la de un bien de dominio público, su uso se autoriza mediante la correspondiente licencia municipal, la cual se otorgará por sorteo público una vez finalizado el plazo de presentación de solicitudes.

En este sentido, hay que recordar que el Pleno del Ayuntamiento aprobó en octubre de 2010 el Reglamento para la Cesión y Gestión de los Huertos Sociales y de Ocio, y más tarde la ubicación de los mismos en una parcela de unos 5.000 metros cuadrados localizada en la zona de El Corvo, aneja a la estación depuradora de aguas residuales.

El proyecto contempla un total de 56 parcelas o huertos distribuidos en cinco manzanas, con un tamaño medio de 88,38 metros cuadrados, siendo la parcela más pequeña de 76,75 y la más grande de 100,75 metros cuadrados.

OBJETIVOS

Desde el punto de vista social los objetivos que se pretenden alcanzar con el desarrollo de los huertos sociales son ofrecer un espacio de esparcimiento y actividad para las personas mayores, de manera que ocupen de forma activa su tiempo libre sintiéndose útiles a la comunidad a la vez que mejorar sus condiciones de vida. Además, la promoción del cultivo de productos agrícolas destinados al autoconsumo, de forma que prevalezca la rentabilidad social sobre la económica, fomentando la participación ciudadana, el desarrollo sostenible y la generación de espacios de biodiversidad.

También se persigue promover buenas prácticas ambientales de cultivo, tales como el ahorro de agua, la agricultura ecológica, y la recuperación de usos y costumbres de la agricultura tradicional. Por otro lado, se quiere potenciar el carácter educativo y lúdico de los huertos, así como establecer y valorar las relaciones entre el medio natural y las actividades humanas, promover una alimentación sana y cambios hacia hábitos más saludables a la vez que impulsar un mayor conocimiento y respeto por el medio ambiente y promover las relaciones y el intercambio intergeneracional a través de actividades con los centros educativos.