La edil del PP, Rafi Obrero, manifestó ayer que los presupuestos de este año "son un cómputo con ingresos superiores a los gastos porque en 2010 se aprobó un plan de saneamiento que obliga a aprobarlos con superávit, pero no porque las cuentas del Ayuntamiento estén saneadas y sin deudas", explicó Obrero.

Asimismo, la edil popular señaló que al compárarlos con los de otros años hay una gran diferencia, entre la gestión del anterior alcalde y la actual regidora. "En tiempo de Paco Pulido la deuda del Consistorio era de 1,9 millones de euros y ahora es de 6,3 millones, y las inversiones han caído de forma estrepitosa, pasando de 6 millones de euros con Pulido a un millón escaso con Crespín", espetó Obrero. La edil dijo también que "el Ayuntamiento tiene gastos corrientes desmesurados como los 70.000 euros de gastos telefónicos".