La celebración de San Isidro se adelantó ayer en varios pueblos de la provincia. A pesar del intenso calor de la jornada, miles de personas acompañaron al patrón de los labradores en Fernán Núñez durante su recorrido por el campo y las calles centrales de la localidad, tras la misa ofrecida en la ermita del Calvario. Acompañaban unas 50 carrozas, 60 coches de caballos y más de 300 caballistas, tras la ofrenda floral a Santa Marina, hasta el paraje de la Estacá , lugar donde los vecinos organizaron los tradicionales peroles familiares y la verbena nocturna. Aunque la fecha habitual de celebración de esta romería es el 15 de mayo, la hermandad decidió adelantarla al fin de semana para fomentar la participación de los vecinos. Hoy, sobre las ocho de la tarde, tendrá lugar el regreso de la imagen a su capilla.

En Baena la procesión de San Isidro se celebró por la mañana, tras la que se celebró una comida de hermandad. Y en la aldea colona de El Villar también hubo fiesta romera.

Anoche tuvo lugar en la ermita de la Virgen de la Estrella de Villa del Río la ofrenda al santo y el pregón, a cargo de Ana Tendero. Por la mañana también se celebró el concurso de cruces infantiles, que se suspendió la semana pasada por la lluvia. En Villafranca comenzó el triduo, el Ayuntamiento organizó un desfile de trajes de gitana y hoy será el pregón a cargo de Joaquín Pérez Gavilán.

En El Carpio la imagen fue trasladada a hombros desde la parroquia a la ermita de San Pedro, acompañada de caballistas y varias carrozas, junto a las autoridades y la agrupación musical municipal. Tras celebrarse la misa en la ermita, la peña madridista Alcocer cocinó una paella popular y hubo una jornada de peroles en los alrededores. Hoy domingo, a las 11 de la mañana está previsto el regreso del santo a la parroquia.

También en Bujalance tuvo un masivo seguimiento la romería, una fiesta en la que los vecinos se vuelcan. 36 carrozas artísticas y carretas, numerosos caballistas, coro romero y una extraordinaria participación, con cerca de 3.000 personas ataviadas con traje flamenco acompañando a San Isidro, junto a las más de 5.000 personas que han hecho pequeño el recinto romero del Buitrón, dieron brillantez a la jornada. Al caer la tarde, San Isidro regresó a la Catedral de la Campiña.