Agentes del Seprona han imputado a un vecino de Montoro la supuesta comisión de un delito contra la flora y la fauna tras localizar en su coche 33 aves supuestamente cazadas de modo ilegal, concretamente mediante el uso de costillas. La Guardia Civil informó ayer de que el vehículo fue interceptado en la carretera A-3101, en el término municipal de Montoro. El conductor es conocido de la Guardia Civil por sus antecedentes en relación con la supuesta comisión de ilícitos relacionados con la protección de la fauna y el uso de artes prohibidas para la captura de aves, por lo que les resultó sospechoso.

Tras parar al vehículo, en el interior se localizaron 26 ejemplares de zorzales --ahora está la veda cerrada--, cuatro de mirlo común y tres de petirrojo. Todos ellos presentaban el cuello fracturado, señal inequívoca de haber sido capturadas mediante el uso de procedimientos prohibidos y no selectivos para la captura de animales.

Como consecuencia de la intervención policial, se procedió a la imputación penal del autor de los hechos, interviniéndose la totalidad de las aves que portaba y quedando a disposición del juez titular del Juzgado de Guardia de Montoro por la supuesta comisión de un delito relativo a la protección de la flora y la fauna, por el que se pueden imponer penas de hasta dos años de prisión.