Hay que ver la cantidad de políticos que han visitado las instalaciones de Covap a lo largo de su historia. Todos han ido tomando nota de las necesidades del sector agroalimentario, se supone que para empezar a trabajar y solucionar sus preocupaciones. Pero las inquietudes se mantienen y los políticos siguen pasando. La persistencia del mundo cooperativo es digna de alabanza y hasta es posible que obtenga resultados.