Las diputadas de Izquierda Unida en la corporación provincial Elena Cortés y Catalina Barragán exigieron ayer un cambio en el modelo de gestión de las empresas provinciales de recogida de basuras y de aguas (Epremasa y Emproacsa), ante la delicada situación económica por la que atraviesan.

Las dos sociedades culminan el año con pérdidas. En concreto, Epremasa ha cerrado el ejercicio con 1,3 millones de déficit, que es compensado, según explicó Barragán, con recursos del fondo denominado reserva voluntaria, de donde se tomarán 1,7 millones. Sin embargo, dijo la diputada que este recurso ya no será suficiente para el presente ejercicio, pues solo se dispondrá al término del mismo de 300.000 euros para unas pérdidas previstas de 2 millones. En este caso, las diputadas de IU piden el cese del gerente.

En el caso de Emproacsa, Elena Cortés indicó que las pérdidas al cierre del año ascienden a 1,6 millones de euros, pese a que anualmente la Diputación inyecta recursos para paliar el desequilibrio económico. Así, la diputada es partidaria de realizar una ampliación de capital (que ya está anunciada por la dirección de la empresa).

Para paliar estas situaciones, desde IU se aboga por cambiar el modelo de gestión que abandone la externalización de servicios y que sean las propias empresas las que asuman la gestión de todas sus prestaciones, lo que, a su juicio, abarataría costes y generaría empleo estable y de calidad para trabajadores de la provincia.