Ante la crisis que está soportando el sector citrícola en la Vega del Guadalquivir, la delegada provincial de Agricultura, Mar Giménez, se ha reunido con la asociación profesional citrícola Palmanaranja y la de Citricultores de Hornachuelos para buscar alternativas a las pérdidas que sufre la producción ante una caída del fruto que representa el 40 o el 50% de la producción. La principal conclusión ha sido que los técnicos de la Junta evaluarán las pérdidas.

Giménez, que acudió a la cita junto al alcalde y a la concejal de Agricultura y Desarrollo del Ayuntamiento palmeño, Salvador Blanco y Natividad García, expusó dos alternativas, la retirada para asistencia social o para destrucción en vertederos. La delegada ha señalado a CORDOBA que los productores no se han mostrado interesados por ninguna de las dos propuestas. En este sentido, se han manifestado responsables de las asociaciones citrícolas, señalando que ambas salidas suponen un coste adicional al agricultor.

El presidente de Palmanaranja, Alvaro Zamora, señala que la delegada provincial de Agricultura se dirigirá a Agroseguro, al no cubrir la compañía las pérdidas, ya que no se alcanza el mínimo exigido ni por heladas, viento o agua. Zamora indica que Giménez ha anunciado que técnicos de la delegación confirmarán el porcentaje de naranja que hay en el suelo.

Por otro lado, en el encuentro se abordó el incumplimiento de contratos de las organizaciones de productores, que tenían de fecha tope el 28 de febrero para entregar su cupo de naranja para la transformación y se enfrentan a penalizaciones en las ayudas. Los citricultores alegan que han solicitado los camiones a la industria transformadora y que no han recibido respuesta. La solución que se barajó en la reunión radica en que los agricultores aporten los documentos de solicitudes a las transformadoras y evitar así las sanciones.

Palmanaranja y Citricultores de Hornachuelos lamentan la situación en la que se encuentra el sector de los cítricos. Los productores citrícolas de la zona estiman que se han perdido más de 100 millones de kilos de naranja, 125.000 puestos de trabajo de recoleccion, más los empleos en almacén e industrias auxiliares. La naranja empezó a desprenderse del árbol a finales de enero. Los agricultores afirman que el clima atípico ha provocado su caída.

AYUNTAMIENTO La concejal de Agricultura y Desarrollo, Natividad García, subraya que una de las alternativas propuestas por Giménez, la de retirar la naranja del suelo y destinarla a centros de atención social, "sería una salida para el momento actual". Igualmente, García recuerda que el Ayuntamiento trabaja en un convenio con Palmanaranja para promocionar el cultivo, que prevé, entre las actuaciones puntuales, las jornadas técnicas Palmanaranja, que abordarán la situación actual de los cítricos y la reforma de la OCM.