La estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de Puente Genil, con un caudal diario que ronda los 6.100 metros cúbicos de desechos urbanos al día, funciona, prácticamente desde su inauguración, al límite de su capacidad, por lo que se trabaja para solicitar a la Junta una tercera línea de tratamiento biológico. Además de este inconveniente para la planta, que data de junio del 2002, los técnicos señalan como grandes problemas los cortes frecuentes de energía eléctrica y el vertido de residuos industriales dentro del casco urbano.

NORMATIVA La concejala de Medio Ambiente, Alicia Baena, indicó a este periódico que "estamos preparando una ordenanza municipal que regule los vertidos industriales dentro de la población". Esta normativa, que estará lista para la próxima primavera, obligará a las industrias a tratar los desechos de las empresas contaminantes ubicadas en el casco urbano antes de la conexión con la red pública de colectores.

El jefe de planta de la EDAR, Rafael Castillo, explicó que "esta depuradora no está diseñada para el tratamiento de productos químicos ni sólidos".

La EDAR dispone de dos líneas de tratamiento biológico con fangos y hasta ahora la satisfacción en la depuración es "absoluta". El gerente de Egemasa, empresa gestora de la EDAR, José Luis Sánchez, dijo que "los datos de la calidad del agua que sale tras el tratamiento son contrastables con los organismos oficiales implicados". Sobre la petición de una tercera línea de depuración, afirmó que "no es igual demandar una planta desde la inexistencia que con una en funcionamiento".

Un informe de Egemasa sobre el funcionamiento de la EDAR destaca que "durante el periodo de explotación se han producido numerosas incidencias en el suministro eléctrico". Durante el año 2002 los cortes de fluido eléctrico fueron más frecuentes en el mes de octubre y no se produjeron en febrero y junio. Los meses con mayor incidencia, después de octubre, fueron marzo, septiembre y noviembre.

DAÑOS EN EQUIPOS Según Castillo, los datos del 2003 son muy similares y provocan incluso daños en los complicados y caros equipos automáticos instalados en la planta. Ya se han enviado por escrito reclamaciones a la empresa suministradora (Sevillana-Endesa), quien ha pedido facturas de todos los daños producidos.

Esta planta consume una media mensual de 112.902 kilowatios por hora, teniendo su cota máxima en 315.314 y la mínima registrada en 60.172.