El ya ex alcalde y número uno por Izquierda Unida en Peñarroya-Pueblonuevo, Rafael Muñoz, ha anunciado que renunciará a su acta de concejal y pedirá al resto de sus compañeros que hagan lo mismo si en un plazo de tiempo razonable el pacto de izquierdas entre PSOE e IU no logra imponerse finalmente en la localidad, con el fin de que se respete la lista más votada en las elecciones municipales. Muñoz dijo haber pedido a los responsables provinciales de IU que lleven a cabo cuantas gestiones sean oportunas con el PSOE para obligar a dimitir a la alcaldesa socialista, Luisa Ruiz.

El edil añadió que IU debe impedir que el PSOE gobierne en la Diputación, poniendo en marcha "los acuerdos que hagan falta y que ahora serán legítimos después de ocurrir la traición que se ha dado en Peñarroya-Pueblonuevo y Belmez". Muñoz aclaró que si al menos IU consigue que los socialistas pierdan el ente provincial, podría considerar que su grupo no dimita y pase a la oposión a pesar de haber ganado las elecciones; si no, "habrá que ver en qué situación queda nuestro Ayuntamiento y si habrá incluso que nombrar una gestora para que gobierne".

DUROS CALIFICATIVOS

Rafael Muñoz ha calificado a los concejales coaligados del PSOE y del PP como "lo más bajo que hay en este pueblo, porque no sólo han traicionado a sus votantes, sino a Peñarroya entera". El ex alcalde añadió que "estos traidores pueden ser llamados con las mismas palabras que José Bono usó hace poco con el parlamentario madrileño Eduardo Tamayo y que no voy a repetir pero que les cuadra a la perfección porque ellos han hecho lo mismo, y a mí no me extrañaría que en adelante se les trate así en este pueblo".

Así mismo, dijo que el nombramiento de un alcalde, "que debe ser un honor para cualquiera, esta señora y sus secuaces, con un acuerdo de tipo fascista, lo han ensuciado y convertido en un pitorreo y en un insulto a los electores de una población minera".

Por otro lado, Rafael Muñoz anunció que "no se van a librar de nosotros tan fácilmente, hay modos legítimos y legales de ejercer presión popular y los próximos cuatro años pueden convertirse para ellos en un purgatorio muy largo, porque la mayoría de los trece mil habitantes de nuestro pueblo no van a olvidar ni perdonar lo que han hecho".